PREGUNTA
Hola. ¿Es cierto que existe una variante de VPH que se contagia por medio de los utensilios de aplicación de uñas? Soy adicta a hacerme ‘mani’ y ‘pedi’ y desde que me dijeron sobre esa posibilidad de contagio muero de miedo. Sandra H.
RESPUESTA
No te asustes de más, pero tampoco bajes la guardia. Hay que aclarar algo: existen más de 200 tipos de VPH. Los que causan cáncer cervicouterino o verrugas genitales no se contagian por un cortaúñas; esos son de transmisión sexual. Lo que sí se puede contagiar en un salón de belleza son las verrugas cutáneas (las que salen en manos y pies), que también son causadas por cepas de VPH, pero de las “tranquilas”. Si los utensilios no están esterilizados y tienen restos de piel de alguien con una verruga, podrías pescarla. ¿Qué hacer? Asegúrate de que en tu salón usen autoclave (el ‘hornito’ que esteriliza) o que saquen las herramientas de bolsas selladas frente a ti. Si eres muy adicta, lo mejor es que compres tu propio kit de herramientas y lo lleves siempre.
PREGUNTA
Desde que cumplimos 30, a mi novia y a mí nos dan calambres a medio palo ¿existe alguna rutina de estiramientos para calentar antes de la acción? Octavio P.
RESPUESTA
Octavio, bienvenido al club de los “treinta y tantos”. A esta edad, el cuerpo ya no perdona las posiciones acrobáticas sin previo aviso. Los calambres suelen ser por falta de hidratación, potasio o simplemente porque los músculos están fríos. El sexo es un deporte de contacto y hay que tratarlo como tal. No necesitan una rutina de yoga de una hora, pero sí calentamiento dinámico. Antes de pasar a lo fuerte, dediquen 5 minutos al “juego previo”, pero con movimiento: movimientos circulares de cadera, estiramientos de cobra (para la espalda baja) y estirar las pantorrillas contra la pared. Un tip de oro: beban un vaso de agua con electrolitos antes de empezar. Si el calambre te da en plena acción, estira el músculo en sentido contrario inmediatamente y respira profundo.
PREGUNTA
Mi novio se quiere sentar en mi carita, y no es por presumir, pero la verdad es que maneja unas dimensiones sorprendentes, ¿hay una forma de hacerlo seguro sin que muera asfixiado en el intento? Mau J.
RESPUESTA
A ver, Mau, lo que tu galán quiere aplicar es el famoso “sentón” o como dicen los más técnicos en inglés: el ‘facesitting’. Es básicamente cuando tu pareja usa tu cara como silla para darte placer con todo su peso. Suena muy picante y extremo, pero si no hay técnica, puedes terminar viendo estrellitas y no precisamente de placer, sino por la falta de aire. Con esas dimensiones sorprendentes que dices que se carga tu galán (ojo también aplica para ella), hay que ser bien truchas. El secreto para no terminar en el hospital es la distribución del peso. Jamás dejes que se siente a plomo sobre tu nariz y boca. Él tiene que ponerse en cuclillas o apoyar las rodillas y las manos en el colchón, a los lados de tu cabeza. Así, él controla cuánta presión mete y tú tienes espacio para respirar por los lados. Como vas a tener la boca ocupada y no vas a poder gritar “¡ya estuvo!”, establezcan una señal de palmaditas: dos golpes rápidos en su pierna significan “¡quítate que me ahogo!”. Si lo hacen con cuidado, es una experiencia de otro mundo; si no, es lucha libre sin réferi.




