PREGUNTA

El otro día estaba con mi novio en pleno movimiento y, de repente, me salió un ruido de allá abajo, como si se me hubiera salido un gas, pero por la vagina. Me puse roja de la vergüenza y él se quedó serio; ¿Será que ya estoy guanga de allá abajo o es que tengo un problema de salud? Mariana L.

RESPUESTA

Lo que te pasó es lo más natural y común y, técnicamente, se llama flatulencia vaginal o “queefing”, y no tiene nada que ver con gases estomacales ni con estar “guanga”. Es simplemente aire que entra por el movimiento del vaivén y, al salir, hace ese ruido. Es tan natural como respirar y le pasa a la gran mayoría de las mujeres, especialmente en ciertas posiciones como “el perrito”. No es una señal de enfermedad ni de que algo ande mal en tus músculos. La mejor forma de manejarlo es con humor: ríanse juntos y sigan en lo que estaban. Si intentas apretarte para que no pase, solo te vas a tensar y vas a disfrutar menos. Recuerda que el acto real tiene ruidos, fluidos y momentos chistosos; no es una película muda y perfecta, así que deja que el aire fluya y concéntrate en lo que sí importa: el placer.

PREGUNTA

Me enteré de que mi exnovio ‘me puso el cuerno’ y, para colmo, que sabía que tenía una infección de transmisión y no me dijo nada para que me quedara un “recuerdito de él”. Me siento sucia y furiosa. ¿Puedo demandarlo por hacerme eso a propósito? Me siento morir. Ayuda. Anabel J.

RESPUESTA

Ese “regalito” que te dejó tu ex no es una travesura inocente, es una agresión criminal. En México, el cuerpo no es zona de guerra y nadie tiene permiso de usar una infección como “re - cuerdo”. Ese tipo de despecho se castiga porque atenta contra tu integridad física. ¿Qué tienes que hacer? Primero, documenta todo. Si te lo confesó por WhatsApp, Facebook o audio, no lo borres pues esas son tus pruebas. Después, acude al médico y solicita un perfil de ETS completo. Solicita, además, un certificado que indique qué infección tienes y, si es posible, que el doctor anote que el contagio es reciente. Con esas pruebas, puedes ir al Ministerio Público y levantar una denuncia por el delito de “Peligro de Contagio”. Ojo, no necesitas haber contraído una enfermedad mortal para denunciarlo, basta con que él haya actuado con dolo (intención de hacerte daño) sabiendo que estaba enfermo. No te sientas mal ni te escondas. La vergüenza debe ser para él, por cobarde y malintencionado. Al denunciar, no solo buscas justicia para ti, sino que evitas que este sujeto use su cuerpo como un “arma biológica” con otras mujeres que no tienen la culpa de sus traumas.

PREGUNTA

A veces, después de terminar con mi pareja, me queda un dolor en el vientre bajo, como si me hubieran dado un golpe o como un cólico muy fuerte. Me asusta que me esté lastimando por dentro o que tenga algo roto. ¿Es normal que duela después de gozar? Estela R.

RESPUESTA

A ese dolorcito los médicos le llaman “dispareunia postcoital” y, aunque es molesto, muchas veces tiene una explicación sencilla. Puede ser que la penetración fue muy profunda y chocó con tu cuello uterino, lo que provoca contracciones. También puede ser que, con la emoción, no estabas bien lubricada y los músculos se tensaron de más. Sin embargo, si el dolor es constante y muy fuerte, podría ser señal de quistes o endometriosis. Lo ideal es que prueben posiciones donde tú tengas el control de la profundidad y usen siempre lubricante. Si el dolor sigue ahí, ve al ginecólogo para un eco; el acto íntimo debe dejarte relajada y feliz, no con ganas de tomarte un analgésico y hecha bolita en la cama.

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