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PREGUNTA
Amo a mi novio, pero la verdad es bien dejado con su higiene. A veces quiere acción llegando del futbol o después de todo el día en el sol sin bañarse. Ya me dio una infección el mes pasado y me da pena decirle que, además de sus axilas, su ‘amigo’ huele a rayos. ¿Cómo le digo que se lave sin que se sienta ofendido? Mónica L.
RESPUESTA
La salud de tu “tesorito” no es negociable por la pena de él. Si ya te pegó una infección, ya no es solo cuestión de olor, es cuestión médica. No le des vueltas: la higiene sexual es parte del respeto a la pareja. Dile clarito: “Te quiero mucho y me encantas, pero no quiero volver a enfermarme; de ahora en adelante, la regla es regaderazo previo antes de empezar. Puedes hacerlo divertido e invitarlo a bañarse juntos, pero mantente firme. Si se ofende porque le pides que esté limpio, el problema es su madurez, no tu petición. Un hombre que se cuida a sí mismo también te está cuidando a ti. No permitas que su flojera te cueste más vueltas al ginecólogo y gastos en medicinas; el placer debe ser limpio para que se disfrute al cien.
PREGUNTA
¿Mi pareja debe saber que nunca he tenido un orgasmo? ¿Le destrozará el ego descubrir que no me excita? Se esfuerza mucho, pero no me ha hecho “explotar”. Lo finjo cada vez porque es un buen hombre, pero la verdad es que nunca he llegado al clímax ni con amantes anteriores. Soy muy buena jadeando, pero sé que lo estoy engañando y me miento a mí misma. Cleo P.
RESPUESTA
Cleo, deja de hacerle a la actriz. Si él es un buen hombre, se merece la oportunidad de ser un buen amante de verdad, y eso solo lo logrará si conoce la realidad. El ego se puede abollar un poquito, pero el resentimiento de vivir una mentira por años termina por destruir cualquier relación. No le digas “siempre te he mentido”, mejor dile: “Me encanta estar contigo, pero mi cuerpo necesita estímulos distintos para llegar al final y quiero que los descubramos juntos”. Es probable que necesites más atención en el clítoris o un ritmo que la penetración sola no da. Deja de ser la actriz de tu vida y sé la protagonista de tu placer; el orgasmo no es un ‘regalo’ que él te da, es algo que tú descubres en tu cuerpo. Cuando apagas la actuación y enciendes la honestidad, ese subidón mágico dejará de ser un mito para volverse tu realidad.
PREGUNTA
Mi novio vive obsesionado con las estrellas de cine candente y quiere que me “tunee” toda para casarse conmigo. Yo me hago mis retoques, normales, pero él quiere algo extremo: que me opere pechos y trasero... y, para colmo, ¡quiere que yo lo pague porque él no tiene ni un peso! ¿Cómo puede ser tan exigente si él ni siquiera es un modelo? Fátima D.
RESPUESTA
Fátima, amiga, date cuenta: ese hombre no está buscando una esposa, está buscando un juguete de plástico y, además, ¡quiere que el juguete se pague solo! Lo que él te está haciendo es violencia estética y patrimonial. Exigirte que pases por el quirófano (con todos los riesgos que una cirugía implica) como condición para casarse, es la prueba máxima de que no te ama a ti, sino a una fantasía que ve en su celular. Si hoy te pide pechos, mañana te pedirá otra cara, porque la adicción al porno distorsiona la realidad y nada le va a parecer suficiente. No sueltes ni un peso y, mucho menos, pongas tu cuerpo en riesgo para cumplirle el capricho a alguien que no te respeta como eres. Un matrimonio que empieza con una extorsión quirúrgica está destinado al fracaso. Eres mucha pieza para ese ‘escultor’; mejor invierte ese dinero en ti, en tu paz y búscate a alguien que se babee por la mujer de carne y hueso que tiene enfrente, no por una fantasía de internet




