Hasta el que esto escribe se subió a ese tren del mame. En enero pasado, compartí un recuerdo de cuando vino Leonardo DiCaprio a la Ciudad de México y ofreció una rueda de prensa en un hotel de Reforma, donde habló de “El Renacido”, película cuya actuación le dio, semanas después, su anhelado premio Oscar.
Mi vida hace una década no era muy diferente a la que tengo hoy en día: cubrir conferencias, entrevistar figuras, generar contenido, ser papá de dos estrellas. También escribía una columna con lo que consumía de música, entretenimiento y cultura pop, aunque con mucha menos experiencia y colmillo en los temas que hoy manejo.
Hace diez años se anunciaba el Desert Trip, el mejor festival de este siglo, en el que estuvieron figuras como The Who, Neil Young o Bob Dylan, y que me hizo renovar mi visa y emprender un viaje a los desiertos de California en solitario, para encontrarme con las leyendas de la música.
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También en 2016 —según me lo recordó Facebook esta semana—, nació mi alter ego, Mil Usos Rock, cuyas redes abrí con su nombre luego de la visita de Yoko Ono al Distrito Federal, que justo en enero de ese año cambió a Ciudad de México.
La viuda de John Lennon vino hace una década al Museo Memoria y Tolerancia, le tomé unas fotografías a escasos 10 metros de distancia y abrí la cuenta de Mil Usos Rock para postearlas.
Sí, el primer post con ese nombre que me acompañará hasta la tumba fue una serie de fotos de la artista japonesa Yoko Ono, a quien desde ese momento considero mi “madrina” (inserte aquí risas grabadas).
Hace diez años, Bad Bunny trabajaba en un supermercado. Este 2026 lo arrancó en los cuernos de la luna con sus premios Grammy, uno de ellos histórico, pues es el primer disco con canciones en español que gana a Mejor Álbum del Año; aprovechó para mandar un contundente mensaje para frenar al ICE (la migra), pues los latinos no somos animales, y de paso se prepara para ser este Super Domingo la figura mundial del halftime del Super Bowl.
Quiero imaginar a Benito, de 20 años, empacando productos en su trabajo como tendero, mientras que en su cabeza solo había melodías, palabras y ritmos que después grabaría de forma casera para subir sus canciones a SoundCloud.
En un instante te cambia la vida. En una década te cambia la vida. En cualquier momento te cambia la vida. Solo tienes que estar preparado para cuando los astros se alineen a tu favor. Todos lo podemos lograr.


