El fraude o el robo de identidad llegan directo al celular en forma de SMS o WhatsApp. A veces se presentan como una oferta laboral imposible de rechazar o con un tono oficial y amenazante.
“Tengo un trabajo desde casa. Pago 5,000 diarios por dos horas” o “Su vehículo ha sido registrado por una infracción de tránsito” son algunos ejemplos; en ambos casos, piden ingresar a un sitio web o responder a través de una plataforma de mensajería. Si en el celular están las aplicaciones bancarias, conversaciones familiares, fotos, ubicación, contactos y documentos personales, a los delincuentes les basta con que el usuario entregue un código por SMS, abra un enlace falso o proporcione datos básicos para obtener acceso a toda esa información valiosa.
¡Ponte al tiro! Le puede pasar a cualquiera. Las personas toman decisiones rápidas cuando algo toca sus deseos o sus temores; por eso, nunca actúes de inmediato ante mensajes demasiado atractivos o alarmantes. Conviene observar detalles básicos como errores de redacción, enlaces extraños, números internacionales, remitentes genéricos o sitios web parecidos a los oficiales, pero con una letra distinta.
Si tienes dudas sobre una multa, trámite u oferta laboral, no abras enlaces desde el mensaje recibido; mejor ingresa manualmente al sitio oficial de la institución o empresa en un navegador independiente.
Canales de atención y denuncia
Cuando exista sospecha de extorsión, fraude o intento de robo de identidad, busca apoyo de inmediato en las siguientes líneas de atención:
- Línea Antiextorsión del C5: 55 5036 3301, estrategia instruida por la jefa de Gobierno, Clara Brugada.
- Denuncia Anónima: 089.
Desconfía de lo urgente y de aquello que es demasiado bueno para ser verdad. @guerrerochipres





