Las y los mexicanos tenemos una relación peculiar con la fiesta: celebramos al país con tal entusiasmo como si el orgullo nacional viniera con barra libre.
Existe un espacio preventivo entre conmemorar la Independencia de la nación y llevar la fiesta al límite.
Brindar por la Patria puede ser tradición, aunque se convierte en un problema cuando el exceso en el consumo de alcohol termina en violencia, emergencias o, en el menor de los casos, en El Torito.
La mezcla de bebidas alcohólicas, velocidad y aumento de desplazamientos incrementan hasta en 30% los riesgos de accidentes.
A eso se suma el rey indiscutible del exceso patrio: la pirotecnia. Cohetes, explosivos improvisados pueden provocar quemaduras, amputaciones e incluso incendios; ocurrió el sábado pasado en Temascalcingo, en el Estado de México, donde una explosión dejó 10 muertos.
Las atenciones por quemaduras en estas fechas, particularmente entre menores de edad, suben también en 30%. Además, el uso de cohetes provoca contaminación y genera pánico en los animales de compañía.
Este año, desde la línea 9-1-1 operada en el C5, hemos registrado 11 mil 296 reportes por disturbios relacionados con la quema de pirotecnia.
Para fortalecer la prevención, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, desplegará un operativo especial de seguridad con restricciones a la venta de cohetes.
¡Ponte al tiro! No caigas en la patriopirotecnia, para que este 15 de septiembre ‘El Grito’ no se convierta en una llamada al 9-1-1. Cuidarnos también es celebrar a la Patria.


