Emiliano Ulises Reyes desapareció el 12 de enero de 2025 en Tlajomulco, Jalisco. Fue reclutado con engaños por un cártel que lo usó como ‘carne de cañón’ en su guerra contra otro grupo delictivo y murió durante un enfrentamiento en la sierra de Huajicori, Nayarit.
Su cuerpo lleva más de un año abandonado en el monte, junto con decenas de cuerpos más que las autoridades estatales no recuperan porque, aseguran, “la zona es muy peligrosa”.
Gabriel Reyes, padre de Emiliano, relata cómo engancharon a su hijo, de 17 años: “Le ofrecieron trabajo. Nos dimos cuenta porque él se comunicó al día siguiente diciéndonos que no lo buscáramos porque se había ido a trabajar. Fue por una oferta de empleo, [le dijeron] que lo iban a llevar a Puerto Vallarta a construir cabañas”.
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Desde ese momento, la búsqueda de la familia comenzó por sus propios medios y dando aviso a las autoridades; se emitieron fichas de búsqueda con el rostro y la descripción de Emiliano.
¿Cómo supo la familia que Emiliano había muerto?
“Nos percatamos de que él había fallecido por medio de redes sociales. Lo identificamos primero en una publicación de Twitter, donde aparece mi hijo ya ejecutado junto con un vecino.
“Después, uno de los que se lo llevaron tuvo el cinismo de llamar y decirnos que había sido abatido el 21 de enero de 2025, que había más de 100 restos”, cuenta el señor.
A mediados de 2024, la guerra entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y la facción del Cártel de Sinaloa leal a Ismael ‘El Mayo’ Zambada provocó que varias comunidades enclavadas en la sierra de Huajicori se quedaran prácticamente vacías.
Desde entonces, habitantes desplazados de la región acusan violentos enfrentamientos entre ambos grupos delictivos, lo que los ha obligado a abandonar sus casas.
Las autoridades de Nayarit han reportado enfrentamientos con grupos criminales y detenciones en la región de Huajicori, pero hasta ahora no hay ningún operativo para recuperar los cuerpos de quienes, como Emiliano, fueron forzados a delinquir.
Gabriel Reyes busca el apoyo del Gobierno federal para poder recuperar el cuerpo de su hijo, así como los de otros cientos de víctimas.








