“¿Entonces si le dieron piso al mosco? (sic)”, se leía en uno de los grupos de redes sociales vecinales de la colonia Ejército de Oriente en Iztapalapa.
Óscar Adrián García Nolasco, de 38 años, falleció tras ser baleado cuando iba en un automóvil con su hija por las calles de su barrio.
Ahí la banda lo topaba, “era vendedor de chelas en el tianguis, aseguraban, sin embargo, los registros policíacos señalaban que se juntaba con la maña."
Incluso su pareja, Kenia Karina, quien lo identificó en el lugar donde lo quebraron, en 2008 estuvo guardada en el reclusorio por delitos contra la salud.
Ella tuvo una hija con “El Mosco”, quien a sus seis años fue alcanzada por las balas, afortunadamente la libró, pero vivirá sin su padre.
“¡Adrián levántate, no me dejes, levántate por favor!” gritaba la jefecita de “El Mosco”, mientras un numeroso grupo de personas cubrían la escena del crimen con lonas y cobijas para evitar que su foto saliera en el periódico.
La noticia de su muerte se regó por la zona, por eso mucha gente llegó al cruce de Exploradores y Juan L. Enríquez a ver el cuerpo, “como si lo fueran a revivir”, comentó una persona en una publicación de Facebook.
Según testimonios de los vecinos, “El Mosco” se dedicaba a vender micheladas y aparentemente no tenía problemas con nadie, pero los 20 casquillos percutidos que encontraron en la zona dijeron lo contrario.
“No era una perita en dulce, lo conocí y le llegué hablar, pero no hablen mamadas sobre él, que ya está descansando en paz”, dijo un usuario anónimo en el grupo “desmadre en ejercito de Oriente”.
Aunque fueron dos sujetos en motocicleta los señalados por la ejecución, un sujeto, por puras habladas, acusa a uno de sus primos como el autor intelectual.
“Fue su primo por parte de la Joselin, “el Maromero". Los vi discutiendo en la primaria Arias Bernal los dos se estaban amenazando, pero desgraciadamente “El Mosco” se lo tomó a la ligera”, afirmó.
También hubo quien recordó a “El Mosco” como una persona que se portaba chido con la gente, incluso a los niños les regalaba juguetes y dulces en el Día del Niño.
“En paz descanse, pronta resignación a sus familiares. Se le va a recordar por esos detalles que siempre tuvo con los niños en días festivos, por su actitud positiva en su negocio y buen trato al cliente. Conmigo y mi familia siempre fue un tipazo”(Sic), aseguró un usuario que según lo conoció.
Así fue como terminó “El Mosco”, fumigado, sin que hasta ahora se sepa el verdadero motivo.