A Marina y Dulce las buscaba la policía. Ambas formaban parte del grupo delictivo “Los Richies” y, junto con sus cómplices, se dedicaban a la extorsión de comerciantes y a la venta de droga en Iztapalapa y Tláhuac.
Estas dos alcaldías eran las zonas donde las delincuentes atemorizaban a dueños de comercios, a quienes les exigían dinero a cambio de no causarles daño. Por estos delitos, la policía de la Ciudad de México mantenía una orden de búsqueda en su contra.
Aunque Iztapalapa y Tláhuac eran los principales puntos de operación del grupo, las investigaciones revelaron que en la colonia Desarrollo Urbano Quetzalcóatl se planeaban varios de los crímenes atribuidos a Los Richies.
Por ello, agentes realizaron un cateo en un domicilio ubicado en la calle Manuel Cañas, donde detuvieron a una mujer de 32 años. En el lugar aseguraron 55 bolsitas con piedra, 129 dosis de marihuana, 350 gramos de la misma droga a granel, además de dos teléfonos celulares.
Un segundo cateo se llevó a cabo en la calle Villa Igatimi, donde fue detenida otra mujer de 30 años. En ese inmueble se aseguraron 146 dosis de cocaína, 228 dosis de marihuana y 300 gramos de droga a granel.
Actualmente, ambos domicilios permanecen sellados y bajo resguardo policial.
La detención de las mujeres se registró casi cuatro meses después de que la policía capturara a cuatro hombres del mismo grupo delictivo, también en la colonia Desarrollo Urbano Quetzalcóatl, en Iztapalapa, donde la organización tenía su guarida. Fue en octubre pasado cuando las autoridades detuvieron a los sujetos, quienes presuntamente se dedicaban a la extorsión, venta de droga, homicidio y robo de motocicletas.