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Miles de personas se congregaron este martes en la ciudad de Minab, al sur de Irán, para participar en un funeral masivo en honor a más de 160 niñas que murieron tras el bombardeo contra una escuela primaria femenina, en el marco de la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel. La escena estuvo marcada por el dolor colectivo, con calles abarrotadas de familiares, compañeros de clase y ciudadanos que acudieron a despedir a las menores.
La ceremonia fúnebre comenzó desde temprana hora en la plaza de los Mártires y se extendió hacia el cementerio local, donde fueron enterrados decenas de féretros cubiertos con banderas iraníes y fotografías de las víctimas. Entre llantos y consignas de indignación, los asistentes caminaron en procesión sosteniendo retratos de las estudiantes fallecidas en el ataque al colegio Shajareh Tayyebeh, ocurrido el pasado sábado.

De acuerdo con autoridades iraníes y medios locales, el bombardeo dejó al menos 201 muertos, entre ellos unas 160 niñas, además de profesores y padres de familia. El ataque se produjo durante el horario escolar, cuando las aulas estaban llenas, lo que convirtió el hecho en uno de los episodios más mortíferos desde el inicio de la actual escalada militar en la región.
Imágenes aéreas verificadas muestran a miles de personas alineadas a lo largo de las calles de Minab, muchas vestidas de negro, mientras portaban flores y banderas. Los féretros —algunos con retratos de las pequeñas— avanzaron entre la multitud en medio de un ambiente de duelo e indignación.
El gobierno iraní calificó el bombardeo como un “acto bárbaro” y responsabilizó a Israel, en el contexto de la operación militar conjunta con Estados Unidos. Por su parte, organismos internacionales han advertido que los ataques contra escuelas y población civil podrían constituir violaciones graves del derecho internacional humanitario.
La tragedia ha intensificado la tensión en Medio Oriente. Mientras Teherán exige justicia y una condena internacional, la ofensiva y las represalias cruzadas mantienen a la región en un estado de alta volatilidad. En Minab, sin embargo, el estruendo de la guerra quedó momentáneamente eclipsado por el silencio del duelo: un adiós colectivo que refleja la dimensión humana del conflicto.











