Hoy en día estamos acostumbrados a que las pantallas y la tecnología lo dominen todo, pero existió una época en la que la mayor novedad tecnológica que podrías tener en tus manos era un pequeño Furby con una voz muy peculiar. La llegada de los Furby en octubre de 1998 rompió todos los esquemas y dejó claro que los juguetes del ya no serían simples muñecos de plástico sin ningún movimiento.

Tener un Furby en aquella época representaba una experiencia total, y es que el propio juguete te orillaba a jugar con él, darle de comer, platicar con él y hasta cubrirle los ojos para que se pudiera dormir. El Furby se convirtió en el compañero de juegos ideal que presumíamos con orgullo ante , sobre todo si era nuestro regalo de Navidad, Día de Reyes o Día del Niño.

El Furby cautivó a los niños millennials, ya que se trataba del primer contacto con la nueva tecnología y lo más parecido a un robot,

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¿Cómo era un Furby en los 90 y por qué parecía que tenía vida propia?

A primera vista, un Furby parecía una extraña pero tierna mezcla entre un búho, un gato y un extraterrestre; sin embargo, lo que realmente cautivó fue el hecho de tener sensores ocultos en su pancita, espalda, boca y frente. Eso les permitía reaccionar al tacto y saber si lo estabas cargando, acariciando o haciéndole cosquillas.

Los niños de la época ansiaban un juguete Furby; sin embargo, comenzaron a circular rumores entre padres de familia que acusaban al pequeño muñeco de funcionar como una especie de espía e incluso se decía que su mecanismo interfería en las señales del espacio aéreo.

A raíz de todos estos rumores, muchos padres comenzaron a temerle a este artefacto, pues incluso algunos niños aseguraban que sus Furby hablaban solos o seguían funcionando sin tener pila.

Por supuesto, todo esto eran solamente rumores que jamás se comprobaron, pero generaron un fuerte estigma alrededor del famoso juguete electrónico de los 90.

El regreso triunfal del Furby

Los primeros Furby, lanzados por Tiger Electronics en 1998, dejaron de fabricarse por completo en el año 2002. En medio de la controversia y tras varios años fuera del mercado, el emblemático juguete de los millennials regresó con más fuerza que nunca.

En 2023 se anunció el regreso del Furby, ahora con una estética más tierna y colorida.

Las características físicas no son la única diferencia entre los Furby clásicos y los actuales, ya que mientras las versiones antiguas se centraban en trucos mecánicos básicos, los nuevos modelos ofrecen múltiples modos de juego, luces LED y reconocimiento de voz avanzado.

Los nuevos modelos, además, tienen un toque más tierno al incluir un collar y un peine para cepillar su cabello.

El regreso de este muñeco Furby demuestra que todo vuelve. El mismo juguete de los noventa que espantaba a los papás con el rumor de que era un espía del gobierno, hoy regresa con una imagen mucho más tierna para las nuevas generaciones de niños.

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