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¿Quién es Judas Tadeo y quién es Judas Iscariote? Esta es una de las dudas que más ruido suelen causar no solo en redes sociales, incluso dentro de la iglesia, muchos creyentes suelen caer en confusión.
¿Cuál de los dos es el de las causas difíciles y cuál es el símbolo de la traición durante la Semana Santa? Aunque compartieron el mismo nombre y caminaron junto a Jesús, sus historias y legados están en polos opuestos.
Aquí te explicamos las diferencias fundamentales para que no te equivoques este Miércoles Santo.
El parentesco con Jesús
- Judas Tadeo: Según la tradición, era pariente de Jesús (algunos textos lo citan como su primo). Esto explica su cercanía y por qué en muchas imágenes se nota un parecido físico con el Nazareno.
- Judas Iscariote: No tenía lazos familiares con Jesús. Su rol en el grupo de los doce apóstoles era administrativo; él era quien cargaba la bolsa del dinero (el tesorero), cargo que, según los textos bíblicos, lo tentó hacia la avaricia.
¿Cómo identificarlos?
Si vas a una iglesia, es fácil distinguirlos por los objetos que cargan:
Judas Tadeo: Casi siempre lleva un medallón en el pecho con el rostro de Cristo, una flama sobre la cabeza (símbolo del Espíritu Santo) y un mazo o hacha, que representa su martirio.

Judas Iscariote: Suele ser representado de forma oscura, a veces sin aureola, y su "accesorio" característico es una bolsa con 30 monedas de plata, el precio por el que entregó a su maestro.

El final de su historia
Este es el punto donde sus caminos se separan para siempre:
- San Judas Tadeo: Murió como mártir predicando el evangelio en Persia y Armenia. Su sacrificio lo elevó a los altares como un ejemplo de fidelidad inquebrantable.
- Judas Iscariote: Tras entregar a Jesús con un beso en el Huerto de los Olivos, el remordimiento lo consumió. La Biblia relata que intentó devolver el dinero y terminó quitándose la vida, convirtiéndose en la figura trágica de la Semana Santa.
¿Por qué uno es "el de las causas difíciles"?
Muchos se preguntan por qué San Judas Tadeo es tan milagroso. La creencia popular dice que, como su nombre era igual al del traidor, la gente dejó de rezarle por mucho tiempo por miedo a equivocarse.
Se dice que Jesús, para compensar este "olvido", le otorgó el don de interceder en los casos más desesperados, esos que nadie más quiere tocar. De ahí su enorme devoción en México cada 28 de octubre (y cada día 28 de mes).








