El día de hoy te platicaré una historia que estremeció a Colombia y que permanece como uno de los episodios más oscuros de su crónica criminal, el perturbador caso de Luis Gregorio Ramírez, conocido por la prensa como “”, un hombre que sembró terror al asesinar a varias mujeres utilizando siempre el mismo y brutal método.

Los crímenes de ocurrieron en distintas regiones del país y siguieron un patrón claro que permitió a las autoridades identificar la presencia de un asesino serial. Sus víctimas aparecían sin vida, con evidentes signos de estrangulamiento, lo que encendió las alertas de la Policía y generó un clima de miedo constante.

Ángeles Caídos: Esta es la perturbadora historia de "El Mounstruo de la soga"
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¿Quién era Luis Gregorio Ramírez, “El monstruo de la soga”?

Te preguntarás quién era este hombre capaz de cometer actos tan violentos. Luis Gregorio Ramírez llevaba una vida discreta y marginal, moviéndose con facilidad entre distintas zonas sin levantar sospechas. No tenía una apariencia intimidante ni un comportamiento que llamara la atención, lo que le permitió actuar durante un largo periodo sin ser identificado.

Era descrito como un sujeto reservado, solitario y con serias dificultades para relacionarse socialmente, un perfil que contrastaba brutalmente con la violencia extrema de los crímenes que cometía.

¿Qué crímenes se le atribuyen a Luis Gregorio Ramírez?

Ramírez atacaba principalmente a mujeres, muchas de ellas en situaciones de vulnerabilidad. Utilizaba una soga o cuerda para estrangularlas, método que se repitió en prácticamente todos los casos y que le dio el apodo de “El monstruo de la soga”. Además se le atribuyó el asesinato de al menos 36 mototaxistas; como parte de su Modus Operando, Luis necesitaba que cerca de las zonas hubiera árboles, para así lograr atar a sus víctimas de estos árboles.

Las investigaciones revelaron que el estrangulamiento no era solo un medio para matar, sino una forma de ejercer control absoluto sobre sus víctimas. Tras cometer los asesinatos, abandonaba los cuerpos en zonas apartadas, dificultando su localización y retrasando el trabajo de las autoridades.

Colombia en alerta

El accionar de “El monstruo de la soga” generó miedo e indignación en la población. Muchas mujeres comenzaron a modificar sus rutinas diarias, mientras la presión sobre las autoridades aumentaba ante la necesidad urgente de capturar al responsable.

Durante un tiempo, Ramírez logró burlar a la Policía, aprovechando la falta de información precisa y su capacidad para desplazarse sin dejar rastro claro.

La captura del asesino

Finalmente, Luis Gregorio Ramírez fue detenido en el año en que las autoridades lograron vincularlo directamente con varios de los homicidios, marcando el fin de su racha criminal. Su captura se produjo tras reunir pruebas que permitieron confirmar el patrón de estrangulamientos y su responsabilidad en múltiples asesinatos.

Durante los interrogatorios, mostró una actitud fría y distante, sin manifestar arrepentimiento por sus actos.

¿Qué pasó con Luis Gregorio Ramírez?

Tras su detención, Ramírez fue puesto a disposición de la Justicia colombiana y condenado por los crímenes que pudieron ser probados. Su captura puso fin a una etapa de terror que había marcado profundamente a varias comunidades del país.

Su caso quedó registrado como uno de los más perturbadores de la criminalidad colombiana y como un recordatorio de cómo la violencia puede ocultarse detrás de una apariencia común.

Se tiene calendarizada su liberación en el año 2032, esto debido a las rebajas de pena que hay en el sistema judicial colombiano, Luis estaría con libertad a sus

Dato curioso

El apodo de “El monstruo de la soga” fue creado por los medios de comunicación al notar que en todos los crímenes el asesino utilizaba el mismo objeto para matar, un elemento que se convirtió en su sello macabro.

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