Más Información
“Por la mañana, me dirijo a las oficinas de gobierno y si sale un pasaje para el rumbo donde voy, lo subo, así optimizo mis tiempos.
“Luego de los trámites, me pongo a chambear, ya cuando llega el momento de ver a mis clientes, los veo afuera de sus trabajos y los llevo a sus casas. Sólo de esa manera saco para sobrellevar la vida.
“Les cuento que siempre ando de traje y si hace calor me quito el saco y, a veces, algunos pasajeros se desconciertan por mi forma de vestir, pero lo agradecen porque mi coche huele a limpio.
“Les comento que es mi oficina, por eso lo traigo impecable y quiero que mis clientes se sientan cómodos durante su viaje.
A Juan Alberto le está cambiando la suerte y por eso está agradecido por haberse convertido en taxista: “Conozco mucha gente, tengo doble ingreso y eso me tiene muy contento”, concluye su relato.
Publica tu historia en este espacio; manda un correo a rrodolfo68@yahoo.com.mx







