Salma Hayek llegó este 2 de septiembre a los 60 años, convertida en una de las mexicanas que más lejos ha llegado en Hollywood, pero también en una mujer que hoy disfruta una faceta muy distinta a aquella que comenzó hace más de tres décadas: es esposa, madre y, recientemente, ‘abuela’.
Nacida en Coatzacoalcos, Veracruz, en 1966, Salma comenzó su carrera en México y, a los 23 años, se convirtió en protagonista de ‘Teresa’, telenovela que la lanzó a la fama.

Pero tenía claro que quería más y, en 1991, dejó el país para probar suerte en Los Ángeles. El camino no fue sencillo: perfeccionó su inglés, estudió actuación con Stella Adler y tuvo que enfrentarse a los estereotipos que limitaban las oportunidades para las actrices latinas.

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Su gran salto llegó con ‘Desperado’, en 1995, al lado de Antonio Banderas, pero fue ‘Frida’, en 2002, la película que terminó de cambiar su historia.
Hayek no solo protagonizó la cinta sobre Frida Kahlo, también fue productora y consiguió una nominación al Óscar como Mejor Actriz.

Antes, en 1999, había fundado su propia productora, Ventanarosa, para no esperar los papeles.
En su vida personal, Salma encontró también un nuevo capítulo. En 2006, conoció al empresario francés François-Henri Pinault y, dos años después, nació su hija Valentina Paloma.

La pareja se casó en 2009, en París, y desde entonces la actriz ha construido una familia. Y justo cuando cumple seis décadas, la familia le acaba de regalar una nueva razón: Salma se convirtió en ‘abuela’, luego de que uno de los hijos de su esposo se convirtiera en padre.








