El fallecimiento de Mauro Menéndez, hijo de la actriz cubana Aylín Mujica, sigue causando conmoción. Ahora, un nuevo momento ha tocado el corazón de los seguidores de la artista, luego de que se diera a conocer el último audio que el joven le envió antes de perder la vida. La grabación fue presentada en un programa de televisión donde Aylín había compartido recientemente su testimonio sobre la dolorosa pérdida de su hijo.
En el mensaje, Mauro le explica a su mamá que había sido diagnosticado con neumonía, pero le transmite tranquilidad al asegurar que el tratamiento estaba funcionando y que ya se sentía recuperado.
“Dicen que tengo, bueno, que tenía neumonía, pero ya, me tomé los antibióticos, jarabe y todo lo que me dieron. Ya no tengo tos, ya no me siento mal, ya me siento bien, ya me siento normal, ya no me duele nada. Ya estoy bien”, se escucha decir al joven.
Lee también: Captan a Harry Styles en la Condesa: ¿Cuándo, a qué hora y dónde serán sus conciertos en México?
Precisamente esas últimas palabras son las que hoy han conmovido a miles de personas, pues reflejan que Mauro confiaba en haber superado la enfermedad y nunca imaginó que su estado de salud empeoraría de forma tan repentina.

La actriz ha explicado que su hijo presentó complicaciones inesperadas mientras se encontraba de viaje en Barbados. Su condición se agravó rápidamente hasta sufrir varias convulsiones y paros cardíacos, situación que finalmente terminó con su fallecimiento.
Piden respeto para vivir su duelo
Tras la difusión del audio, Aylín Mujica volvió a recibir cientos de mensajes de apoyo de colegas, amigos y seguidores, quienes lamentaron profundamente el momento que atraviesa.
La actriz ha reiterado que decidió hablar públicamente porque en redes sociales comenzaron a circular versiones falsas sobre la muerte de Mauro y quiso aclarar lo sucedido con respeto hacia la memoria de su hijo. También pidió evitar especulaciones y permitir que tanto ella como su familia puedan vivir este proceso de duelo con privacidad.
El mensaje de voz, que originalmente buscaba tranquilizar a una madre preocupada, terminó convirtiéndose en un recuerdo profundamente emotivo que hoy acompaña a Aylín Mujica en uno de los capítulos más difíciles de su vida.








