El Metro de la Ciudad de México podría presumir muchos récords, pues es uno de los sistemas de transporte que más pasajeros mueve al día, con entre 4.5 y 4.9 millones de usuarios diarios y 117 millones al mes. Sin embargo, el récord Guinness que acaba de imponer no está relacionado con la cantidad de personas que transporta, sino con el arte y la cultura.
Adrián Rubalcava Suárez, director general del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, encabezó la ceremonia en la que se reconoció al organismo por la creación de Apoteosis, una obra tridimensional que obtuvo el récord al mural holográfico más grande del mundo, con una superficie de 750 metros cuadrados.
De acuerdo con su autor, Federico Kampf, la obra busca motivar a los mexicanos al mostrar la capacidad humana de llevar al límite su potencial racional, emotivo y funcional.
Y qué mejor lugar para enaltecer el razonamiento humano que el Metro, donde millones de personas viajan a diario inmersas en sus pensamientos, en la rutina y en los retos del trabajo, la escuela, el hogar o el entretenimiento. Un espacio en el que, día con día, el estrés también puede generar enfrentamientos sin sentido ni razón.
En medio de esa vorágine de pasajeros que recorren la red y viajan en los convoyes, el Metro capitalino ahora suma un reconocimiento internacional gracias a una obra que combina arte, movimiento y una técnica holográfica especial.
“Es una obra de arte que enaltece a la Ciudad de México y al arte mexicano”, afirmó Rubalcava Suárez sobre el mural, que se exhibe en la estación Auditorio de la Línea 7 y fue inaugurado el pasado 20 de agosto como parte de la remodelación de este espacio.
“La jefa de Gobierno, Clara Brugada, ha dicho en reiteradas ocasiones que el Metro es el corazón de la movilidad. Si bien es cierto, nosotros visualizamos que también es el corazón de la cultura, y esta obra se suma a un importante número de murales”, añadió el titular del STC.
Rubalcava Suárez recordó que en toda la red del Metro hay 40 murales que los usuarios pueden visitar durante sus traslados cotidianos.
Por su parte, Susana Heidi Reyes Espino, adjudicadora de Guinness World Records, entregó el documento que acredita la marca y destacó la magnitud de la pieza.

“Este impresionante proyecto no solo sobresale por su escala monumental, con una superficie de 750 metros cuadrados intervenidos con una técnica holográfica especial que permite a los espectadores visualizar distintas imágenes según el ángulo desde el que se mire”.
Además de establecer un récord mundial, Apoteosis forma parte de la modernización de la estación Auditorio y enriquece el acervo cultural del Sistema de Transporte Colectivo Metro.
La obra plantea la transformación del hombre en lo divino y propone un encuentro simbólico entre las tradiciones mexicana y occidental, mediante las figuras de Quetzalcóatl y Xochipilli, así como de Apolo y Dionisio. Gracias a su técnica, las imágenes cambian conforme las personas caminan y modifican su perspectiva, por lo que el movimiento del público también forma parte de la experiencia artística.
La pieza está integrada por seis murales ensamblados que forman tres narraciones. En total, se compone de 200 cuadros y 12 mil tiras pulidas y pintadas por ambos lados.
Su elaboración tomó 34 días, con un ritmo aproximado de 22 metros cuadrados de pintura diarios. Finalmente, Federico Kampf donó la obra para su exhibición en la estación Auditorio de la Línea 7.








