Comprar algo que deseas mucho suele causar una alegría muy intensa, pero hay veces que después de adquirirlo sientes culpa al pensar cómo le harás para sobrevivir a la quincena, ¿te ha pasado? La Revista del Consumidor de Profeco reveló en su edición de octubre de 2026 todo lo que necesitas saber sobre este fenómeno.
Cuando tienes una fuerte necesidad de comprar algo, acompañada de una ansiedad incontrolable, podría tratarse de una compra compulsiva u oniomanía. Este trastorno es más común de lo que piensas y se relaciona con el impulso de adquirir objetos que realmente no necesitamos, y lo más duro de esto es que las compras se convierten en una forma de afrontar las carencias emocionales.
La triste realidad que muchos no ven es que, cuando las compras se vuelven comportamientos recurrentes, afectan la vida económica, familiar, laboral y social, además de desencadenar fuertes problemas financieros y hasta de endeudamiento.
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Entre las causas de la oniomanía se pueden mencionar problemas emocionales como las carencias afectivas, baja autoestima, estrés y la dificultad para manejar la frustración. Y es que comprar puede ofrecer un alivio pasajero ante todas esas dificultades que está experimentando el cerebro.
En otros casos, las compras compulsivas pueden ser motivadas por el deseo de sentirse aceptados o formar parte de un grupo, sobre todo por la llegada de las redes sociales, en donde los jóvenes desean aparentar una vida que la mayoría de las veces no llevan.
Además de la necesidad intensa de comprar y la satisfacción posterior, pueden aparecer culpa, vergüenza o arrepentimiento. Otras señales descritas son:
Para reducir las compras impulsivas, la Revista del Consumidor reveló los siguientes puntos:
De acuerdo con la Revista del Consumidor de este mes de octubre de 2026, se requiere un enfoque integral que atienda tanto los aspectos emocionales como los de conducta. Algunas opciones pueden ser las siguientes:
Recuerda que reconocer el problema a tiempo y recibir atención profesional puede ayudar a romper el ciclo de compras compulsivas y recuperar el control de las finanzas, pero sobre todo para recuperar tu salud mental y llevar una vida más equilibrada.