A un año de la y explosión de una pipa de gas LP, ocurrida el 10 de septiembre de 2025 bajo el Puente de La Concordia, en Iztapalapa, la curva donde el operador perdió el control del vehículo permanece prácticamente sin cambios.

El giro de incorporación hacia la conserva el mismo trazo y los mismos muros de concreto que delimitan la vía. Tampoco se observan modificaciones visibles en el ancho del camino o en los muros de contención.

Fue precisamente en esa donde el conductor de la pipa, que transportaba casi 50 mil litros de gas LP, perdió el control y golpeó uno de los muros. El impacto provocó la ruptura del tanque, una fuga de combustible y posteriormente la explosión que dejó 32 personas muertas y decenas de heridos.

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De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía capitalina, el accidente fue ocasionado por la pérdida de control del operador debido al exceso de velocidad y la falta de pericia, mientras que se descartaron fallas en la carpeta asfáltica y en la unidad.

UNA CURVA QUE JALA...

Quienes recorren diariamente ese punto aseguran que la curva continúa siendo complicada, principalmente para los conductores de vehículos de carga y transporte público.

Durante un recorrido por la zona se observó a un tractocamión blanco avanzar hacia la incorporación. Al tomar el giro, su operador tuvo que maniobrar con fuerza el volante para evitar acercarse demasiado al muro ubicado a un costado de la vía.

A 12 meses de la tragedia, uno de los muros de contención que fue derribado por la pipa permanece en la zona. Una de sus puntas se encuentra casi sobre la carpeta asfáltica, mientras que el resto de la estructura está debajo de la cuneta.

¡En Iztapalapa! Choferes ya advertían el peligro y la curva sigue igual un año después
Foto: X
¡En Iztapalapa! Choferes ya advertían el peligro y la curva sigue igual un año después Foto: X

“Es complicado dar la vuelta en esa curva, yo que la conozco porque la uso diario ya sé que tengo que pasarla despacio porque te jala al final y hay que dar el volantazo fuerte para que no choque contra el muro de contención”, explicó Eduardo, chofer de transporte público de la zona oriente.

El conductor consideró que, aunque el operador de la pipa pudo haber tenido responsabilidad por la falta de pericia, la zona requiere una modificación que permita tomar la curva con mayor seguridad.

“Antes del accidente nosotros comentábamos entre los compañeros que en esa curva iba a pasar un accidente muy fuerte porque no hay señales, no te advierten que debes bajar la velocidad por la curva que está muy pronunciada”, relató Martín Sánchez, también chofer de transporte público.

Doce meses después de la tragedia, los conductores que utilizan diariamente esta incorporación aseguran que el problema permanece: una curva pronunciada, maniobras complicadas y poca señalización para advertir del riesgo.

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