Culiacán.— En lo alto de un cerro cercano al mirador de Badiraguato se levanta una figura que domina el paisaje: un San Judas Tadeo de 18 metros de altura. La imagen del santo patrono de las causas difíciles observa desde la sierra un territorio marcado por la violencia y el miedo.
Algunos habitantes cuentan que fue donada y otros que fue mandada a colocar por “Los Chapitos”.
Desde que Ismael “El Mayo” Zambada fue secuestrado en Sinaloa y trasladado hacia Estados Unidos, el 25 de julio de 2024, el estado entró en una etapa de violencia que dejó muerte, desapariciones, pérdidas económicas y miedo.
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En Culiacán, las calles que durante largos meses quedaron vacías, al caer la tarde, vuelven lentamente a llenarse. Los restaurantes recuperaron clientes; los parques, visitantes; y los negocios, comensales.
Pero la normalidad no regresó del todo y surgió una nueva manera de sobrevivir.
Cuentan habitantes de esta ciudad que salir a cualquier parte implica revisar mensajes en grupos de WhatsApp, preguntar a conocidos para saber cómo está determinada zona, modificar rutas y decidir si vale la pena acudir o no a un lugar.
Jesús, quien sigue el impacto social de la crisis, resume cómo se vive en Culiacán: “No hay más seguridad, no hay más paz… simplemente se adaptó la gente a la violencia”.
La guerra entre criminales transformó cómo los sinaloenses perciben la violencia. Al principio, los enfrentamientos visibles paralizaban sectores completos, las familias se encerraban y las actividades laborales y educativas se detenían ante el temor de quedar en medio del fuego cruzado.
Sin embargo, la sociedad —dice Jesús— entendió que la vida debía continuar: escuelas y comercios abrieron y la gente salió a la calle.
“En Culiacán vivimos a pesar de la violencia”, señala.
Para Reinalda Pulido Chavira, la violencia no se mide en estadísticas: tiene un nombre, un rostro y una ausencia: Ernesto, su hijo, a quien llama de cariño “Neto”, desapareció con solo 16 años. Reinalda dirige el colectivo Madres en Lucha por tu Regreso a Casa, una de las 32 agrupaciones del estado.