En la víspera del juego entre México e Inglaterra las calles de la Ciudad de México lucen con pocos aficionados europeos y mucho menos de los famosos hooligans, quienes sí acudieron al mundial de 1986.
Y es que en la Copa de hace 40 años hubo un enfrentamiento famoso afuera del Coloso de Santa Úrsula entre los hinchas argentinos e ingleses, la cual fue ganada por los sudamericanos, pero con ayuda de unos peculiares aliados: tepiteños.
Y es que ante la oleada de destrozos que habían causado los hooligans en su juego en Monterrey, Nuevo León, donde destrozaron negocios, bares y vandalizaron calles, por lo que las autoridades del entonces Departamento del Distrito Federal (ahora Gobierno de la Ciudad de México) decidieron echar mano de unos aliados para frenar a la fanaticada del equipo de la Rosa.
Por ello, recurrieron a un grupo de tepiteños e incluso integrantes de las porras Tito Tepito, del Atlante, y de algunos de la Banda de Los Panchitos, para frenar a los ingleses y de paso tener control sobre los hinchas argentinos, ya que en la previa se habían amenazado.
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Así fue como se desató la riña en la explanada del ahora estadio Banorte:
El partido de la Mano de Dios
El 22 de junio de 1986 tuvo lugar el juego donde Diego Armando Maradona metió el famoso gol de “La mano de Dios”, el cual fue uno de los tantos con los que Argentina venció a los ingleses en ese mundial.
La jugada fue un centro que el astro argentino remató con la mano izquierda y se incrustó al fondo de la red.
Puñetazos dentro del Azteca
A cuatro años de la Guerra de las Malvinas, ambas escuadras llegaban calientes, por lo que entre la hinchada hubo un enfrentamiento que arrancó gracias a un peluquero llamado Roberto Jordano, a quien los medios argentinos atribuyen como el que encendió la mecha y que aparece en varias fotos y videos descontando ingleses.
Guerra de las Malvinas
En 1982 hubo un conflicto armado entre Argentina y Reino Unido por la soberanía de las islas Malvinas en el Atlántico Sur, la cual duró unas 10 semanas y que al término quedó en posesión de la nación europea. Este tema generó un encono entre ambas naciones que se trasladó al futbol y que se incrementó con la icónica actuación de Diego Armando Maradona, precisamente, durante el mundial de 1986 en México con victoria para los sudamericanos.








