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Vecinos de las inmediaciones del Ángel de la Independencia y el Paseo de la Reforma señalaron su inconformidad con la forma en que se han desarrollado los festejos por los triunfos de la Selección de México en el Mundial 2026. Ellos se dividen entre quienes se dicen acostumbrados a los disturbios y quienes reprueban la forma de celebrar.
Ángel, habitante de la cerrada Varsovia, en la colonia Juárez, se dijo resignado a no poder salir en su auto o realizar sus actividades normales.
“Estamos acostumbrados, el coche, pues, no lo sacamos y, si queremos salir, pues con anticipación, porque esto es un mar de gente”, dijo.
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¿Cómo afectan los festejos de México a los vecinos de Reforma?
Alejandro, administrador de un edificio departamental en la zona, denunció que los asistentes dejan suciedad a la entrada: “Hay un buen de gente, dejan todo sucio, se orinan donde quiera, gente tirada, borracha”.
Vecinos de la colonia Tabacalera, en inmediaciones del Monumento a la Revolución, también denuncian afectaciones. Álvaro Carreño, quien vive en la calle Pedro Baranda, a dos cuadras del monumento, señaló que uno de los principales problemas es la movilidad.
“Aquí tengo mi consultorio y mis pacientes no pueden llegar porque cierran todas las calles; desde Reforma empieza el bloqueo”, explicó.
Agregó que las afectaciones inician a las 10:00 horas el día del partido y permanecen hasta la mañana siguiente; por lo tanto, no pueden hacer uso de su vehículo. “¿Qué tal que tenemos una emergencia familiar y necesitamos salir? No se puede”.
Otro vecino denunció que los visitantes estacionan sus carros hasta en triple fila, además de la gran cantidad de basura que dejan: “El personal de limpia solo barre en la avenida principal; en esta calle nosotros tenemos que levantar la basura”, agregó.
Entre los comerciantes, por otro lado, algunos prevén cerrar más temprano sus negocios este domingo.
“Pensábamos que sí iba a ser un aumento en ingresos, pero no, ha sido demasiado bajo por lo mismo que está cerrado; no hay casi gente, excepto un poquito después de que termina el partido, pero nada más vienen a consumir unas bebidas, van al baño y se van”, comentó Abigail, encargada de un restaurante de Surasang, en la colonia Juárez.
“Como vimos que el flujo de la gente fue mayor, creo que vamos a cerrar más temprano el domingo, tanto para que el personal se pueda retirar como para que no se vayan a poner más pesados”, dijo Abigail.
Elizabeth Kim, encargada de un minisúper de la calle Varsovia, afirmó que, si bien las ventas el martes pasado fueron buenas, la insistencia en la venta de bebidas alcohólicas y el caos la orillaron a cerrar temprano: “Siento que vamos a tener que cerrar temprano... Me da miedo que rompan todo, no podemos vender alcohol porque nos multan y los aficionados vienen y quieren”, indicó.








