A menos de un mes de que concluya el ciclo escolar 2025-2026, la falta de acuerdos entre el gobierno federal y la CNTE mantiene en riesgo la conclusión de cursos para un millón 390 mil 673 estudiantes de educación básica en el país, afectados por el paro indefinido y movilizaciones que la disidencia sostiene desde el 1 de junio.
Según cifras de la SEP con corte al 5 de junio, Oaxaca encabeza la lista de estados con mayor número de planteles afectados, con 10 mil 653 escuelas cerradas, equivalentes a 80.61% de sus centros educativos públicos. Le sigue Chiapas, con 2 mil 392 escuelas; Zacatecas, con 2 mil 81; Guerrero, con mil 380, y Michoacán, con 767.
Los datos oficiales indican, además, que 88 mil 106 docentes participan en las movilizaciones tanto en la CDMX como en Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán y Zacatecas, donde la CNTE mantiene su mayor presencia organizativa. En términos de matrícula, Oaxaca concentra la mayor afectación, con 734 mil 54 alumnos sin clases, seguido de Chiapas, con 261 mil 414; Zacatecas, con 217 mil 375; Guerrero, con 117 mil 495, y Michoacán, con 54 mil 106.
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A nivel nacional, el paro impacta a 8.49% de las escuelas públicas del país, cuando faltan pocas semanas para el cierre del ciclo escolar.
Para Horacio Martínez, académico del Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación José María Morelos, el problema ya no se limita a una disputa laboral entre el gobierno y el magisterio, sino que involucra directamente la garantía del derecho a la educación de cientos de miles de niños y adolescentes.
“Hasta ahora ni la autoridad educativa ni la CNTE han explicado cómo se va a enfrentar el impacto pedagógico de varias semanas sin clases. Ese tema necesariamente tendrá que formar parte de las negociaciones”, advierte.
Comenta que durante los primeros 10 días de paro se dilapidaron alrededor de 586 millones de pesos en nómina, monto equivalente a 150% de los recursos destinados este año por el gobierno federal a la formación continua y actualización de los docentes del país.
Si el movimiento se prolonga una tercera semana en las mismas condiciones, estima que el costo podría superar 879 millones de pesos, recursos destinados a un servicio educativo que actualmente no se presta en miles de escuelas.
Dice que el conflicto amenaza con profundizar los rezagos educativos en estados que históricamente presentan los indicadores más bajos de escolaridad y mayores niveles de pobreza educativa, como Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán.