Ante el arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la afición mexicana experimenta un desánimo por la fiebre mundialista, como consecuencia de los pocos partidos que se jugarán en México, el elevado costo de los boletos y los problemas de movilidad provocados por las obras de cosmetización en las ciudades sede para albergar el evento deportivo.
En entrevista con EL GRÁFICO, Monika Streule, profesora e investigadora en el Posgrado en Antropología Social de la Universidad Iberoamericana, sostuvo que, en comparación con los Mundiales de 1970 y 1986, en esta ocasión sólo se disputarán 13 partidos, lo que mengua la fiebre mundialista tanto en la Ciudad de México, como en Guadalajara y Monterrey.
Restricción. De acuerdo con Streule, otra de las razones que han motivado el desaliento es la inaccesibilidad de la afición mexicana a los partidos que se jugarán en México por los elevados costos de los boletos, los cuales son dinámicos, es decir, que a mayor demanda se incrementa el precio, “lo que para mucha gente sería un gasto mayor y se lo está pensando bien”.
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Otro de los motivos, dijo, es la inconformidad ciudadana con la realización del Mundial, debido a los problemas de movilidad que generan los trabajos de cosmetización en las ciudades sede “porque hay muchísimas obras para el Mundial y eso ha complicado la movilidad cotidiana de las personas desde hace meses. Aguantas todas estas molestias y al final ni estás invitado a la fiesta”.
Adicionalmente, detalló que el desánimo se agudiza porque, a diferencia de otras ediciones, los partidos no se transmitirán por televisión abierta, sino que los aficionados deben contratar plataformas de streaming para visualizarlos, lo que significa un gasto adicional considerable.
Para la especialista, la justa mundialista también relegará problemáticas sociales, como la crisis de desaparecidos o la violencia que el país atraviesa, “porque para algunas personas no importa eso. Para ellos sigue siendo un sueño ver un partido de la Selección Mexicana en el Estadio Azteca, pero hay muchas otras prioridades y temas más importantes”.