En un escenario lleno de lentejuelas, pelucas monumentales y luces estridentes, Alexis 3XL se convirtió en una figura sobresaliente del drag mexicano, pero detrás del maquillaje, vestuarios y una corona en el popular show ‘La Más Draga’, existe una artista que aún batalla con la ansiedad y la necesidad constante de demostrar que el drag también pertenece a la diversidad corporal e identidades que históricamente han sido relegadas.

Desde los pequeños escenarios en Monterrey en los que comenzó a presentarse, Alexis comenta en entrevista para EL GRÁFICO que el drag no sólo le permitió explorar su creatividad, sino que fue una herramienta para reconocerse como una persona no binaria.

“En mi vida civil estoy muy peleada con mi feminidad. Siento que al momento de empezar a hacer drag me reconcilié con eso”, asegura.

venció prejuicios. Alexis se convirtió en la primera mujer cisgénero en ganar ‘La Más Draga’, algo que al principio le generó sentimientos encontrados debido a los prejuicios que existen hacia las mujeres dentro del drag.

“Justo porque es un ambiente dominado por hombres, donde se cree erróneamente que es solamente para ellos”, explica. “Se tenía esta idea de que el drag es un hombre vestido de mujer. Siento que hoy día también se piensa que en el drag tienes que bailar, ser hegemónico y verte costoso forzosamente. En realidad es una rama del arte muy amplia”, explica.

ACTO DE AMOR

Alexis sostiene que el drag comenzó como un acto de amor por la destreza plástica, pero también se convirtió en un medio para defender todo tipo de cuerpos, géneros y expresiones, por eso es que su drag busca romper con estigmas, pues para ella este performance se trata de construir fantasías, personajes y posibilidades.

“El drag ya es una expresión artística muy completa más allá de simplemente vestirse como mujer o vestirse como hombre”, afirma.

SIN PARADIGMAS

El papel que se le ha asignado como referente del drag todavía le cuesta asumirlo. Alexis se ríe cuando escucha esa palabra, pero después reflexiona sobre lo que representa para otras personas queer o disidentes.

“Me gusta dar esa visibilidad para que las chicas o gente no binaria se atrevan a intentarlo, que haya mujeres cisgénero en sus casas, me vean y digan: ‘Si ella ganó una de las competencias más importantes de México y es chica, pues yo también puedo hacerlo’”.

Alexis habla abiertamente sobre los estándares físicos y económicos que persisten dentro de la industria.

Reconoce que ser una queen plus size implica enfrentar discriminación y prejuicios constantes.

“No tengo un cuerpo hegemónico, no bailo, soy chica... represento muchas cosas que no son muy bien vistas en el ambiente drag. Todavía me dicen que ‘romantizo la obesidad’, cuando sólo estoy existiendo. Hago drag y soy una persona gorda, no los puedo separar porque es el cuerpo que habito y salir a las calles es un acto político”.

Google News

TEMAS RELACIONADOS