El Metro CDMX es uno de los medios de transporte más utilizados por millones de personas todos los días en la capital. Sin embargo, una duda muy común entre usuarios es si realmente se puede viajar con mascotas dentro de las instalaciones del Sistema de Transporte Colectivo.
La respuesta es sí, pero existen reglas muy específicas que debes cumplir para evitar problemas durante el trayecto y, sobre todo, para proteger a tu mascota.
De acuerdo con el reglamento del STC Metro, perros, gatos y otros animales de compañía sí pueden viajar dentro de las instalaciones, siempre y cuando vayan dentro de una transportadora completamente cerrada.
Los únicos animales que pueden viajar sin transportadora son los perros guía o de asistencia acreditados.
Aunque muchas personas aprovechan el Metro CDMX para trasladar a sus mascotas al veterinario, mudanzas o viajes cortos, expertos advierten que el trayecto puede convertirse en una experiencia muy estresante para algunos animales.
Aunque parece práctico y económico, viajar con mascotas en el Metro CDMX también puede implicar varios peligros, especialmente durante las horas pico cuando los vagones y estaciones suelen ir completamente llenos.
El ruido de los trenes, los empujones, las aglomeraciones, silbatos y frenados pueden provocar miedo extremo en perros y gatos, principalmente en mascotas nerviosas o poco acostumbradas al contacto con mucha gente.
En algunas estaciones el calor puede ser sofocante. Dentro de una transportadora cerrada, la temperatura aumenta rápidamente, lo que puede afectar seriamente a perros pequeños o gatos sensibles.
En estaciones saturadas existe la posibilidad de:
Incluso un pequeño descuido podría provocar que la mascota escape hacia andenes o vías, una situación extremadamente peligrosa.
El polvo, la mala ventilación y los olores fuertes pueden afectar a:
Muchos animales se alteran por:
Si necesitas viajar con tu perro o gato en el Metro CDMX, especialistas recomiendan:
Veterinarios señalan que, aunque sí está permitido viajar con mascotas en el Metro CDMX, lo mejor es hacerlo únicamente cuando sea realmente necesario y siempre priorizando el bienestar del animal.