Para mejorar la operatividad de la Línea B del Metro, que va de Buenavista a Ciudad Azteca, el Sistema de Transporte Colectivo (STC) invirtió 130 millones 885 mil pesos en el cambio de durmientes (de madera a sintéticos) que, indicó, prometen mayor durabilidad y resistencia.
Vía transparencia, en respuesta a una solicitud de información realizada por esta casa editorial, el Metro informó que para la colocación de 197 estructuras sintéticas en el tramo de la interestación Oceanía-Deportivo Oceanía erogó dicha cantidad económica al consorcio mexicano Hoyu Mexicana B y C.S.A de C.V.
Los durmientes del Metro son piezas transversales (de madera, concreto o material sintético) que sostienen los rieles, lo que permite mantener la estabilidad, geometría y ancho de vía seguro para el paso de los trenes.
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El STC explicó que entre los beneficios de este nuevo equipo que ya opera en la Línea B se encuentra que el material tiene larga vida útil y resistencia a agentes externos. Además de que no presentan putrefacción y tampoco son atacados por plagas.
Aseguró que los nuevos durmientes están diseñados para resistir climas extremos.
El Metro subrayó que con la instalación de este material habrá estabilidad, el trazo y el perfil de la vía en el tramo referido, con mayor confort al paso de los trenes, en beneficio de 401 mil personas usuarias diarias de la Línea B, inaugurada en 1999. Además, explicó que, a más de 26 años de inicio de servicio, es la primera vez que se realiza una renovación de los durmientes, piezas indispensables para la estabilidad geométrica de la vía.
El pasado 15 de enero, el Metro sostuvo que concluyó con la instalación del material rodante y esta casa editorial recabó opiniones de usuarios hace un par de semanas sobre cómo opera dicha línea que conecta a la Ciudad con el Estado de México.
Los trabajos de colocación de los durmientes fueron ejecutados por los trabajadores del área de Instalaciones Fijas del organismo, especializados en mantenimiento a vías y se realizó por las madrugadas y en horario fuera de operación, con la finalidad de no interrumpir el servicio a las personas usuarias.
“Realmente he sentido más movimiento del tren, da miedo por momentos. Si cambiaron algo para mejorar el servicio, no veo cambio alguno”, acotó Carlos usuario de la línea.
“Siempre va llena, no hay lugares para sentarse, se va dando enfrenones cada rato. No es la peor línea, pero sí es pesado viajar por esta línea”, dijo Olivia.
“En época de lluvias afecta y feo. Está bien que den mantenimiento, pero yo creo que se necesita más trenes, porque en hora pico va lento y es pesado viajar tanto por la mañana como por la noche”, destacó Juan otro usuario de la línea B.
Por segundo día consecutivo el STC Metro presentó afectaciones. Más de dos horas fue suspendido el servicio en seis estaciones de la L4, Santa Anita–Martín Carrera, tras un corto circuito en la zona de vías. Unidades de RTP apoyaron a pasajeros. Técnicos laboraron y se restableció el servicio a las 11:44 horas de la mañana.