Las puertas del Congreso de la Ciudad de México fueron cerradas para los integrantes de la Asamblea de Barrios. Tras ser ignorados, los manifestantes intentaron ingresar a golpes y botellazos , y en respuesta les arrojaron polvo de extintor.
Son alrededor de 500 personas que llegaron al Congreso de la Ciudad, ubicado en el Centro para exigir vivienda a bajo precio para familias de escasos recursos.
Al ver que no se le permitía el acceso al edificio de la calle Donceles, los inconformes tomaron la bases de los separadores de fila que se encontraba afuera del edificio, y los utilizaron como armas para quebrar los cristales.
Al ver la agresión de los manifestantes, personas que se encontraba dentro del recinto lanzaron polvo de extintor. Aunque por segundos, la nube del químico los hizo retroceder, los manifestantes volvieron a golpear las puertas del Congreso.
Así, un grupo de al menos cinco personas logró ingresar al lugar. Al ver que ellos ingresaron, el personal del edifcio formó un escudo detrás de la puerta para impedir que el resto de los manifestantes accesara al lugar.
En un jaloneo entre trabajadores del reciento, una mujer de la Asamblea de Barrios fue agredida por un trabajador del Congreso quien apuntó la manguera de un extinguidor para lanzarle el polvo en el rostro.
Tras el enfrentamiento, los trabajadores lograron sacar a los manifestantes quienes se trasladaron al Zócalo Capitalino.