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Lo que debería ser un carril más de la avenida Ribera de San Cosme (alcaldía Cuauhtémoc), fue convertido por franeleros en un largo estacionamiento, desde Circuito Interior hasta Insurgentes, pese a las sanciones aprobadas el año pasado para quienes aparten lugares.
Decenas de motos, camionetas de carga y autos estacionados invaden el carril de baja y dejan al descubierto que las sanciones severas por apartar lugares les son indiferentes a los ‘viene-viene’.
Por estacionarte un rato, cobran hasta 60 pesos por auto pequeño y un poco más si es camioneta, además de entorpecer el flujo vehicular.
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La mayor presencia de vehículos que hacen de la vialidad un estacionamiento irregular se documentó a las afueras del mercado público San Cosme, donde por lo menos tres sujetos atraen a los automovilistas que ingresan al centro de abasto e, incluso, dificultan el acceso a la estación San Cosme de la Línea 2 del Metro, junto con una base de taxis.
La multa a franeleros no les hace ni cosquillas
Parece que los franeleros no temen a los arrestos de hasta 36 horas ni a las nuevas multas que superan los 4 mil 500 pesos.
¿Qué dicen los transeúntes de los franeleros en CDMX?
“Afecta mucho para nosotros (repartidores delivery), hay veces que bajas solo un momento a dejar o a recoger pedido y ya tienes a los chavos (franeleros) queriéndote cobrar”, expuso un repartidor de comida que labora en la zona de San Cosme y San Rafael.
Pese a la presencia de una patrulla de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, en el lugar hay botes y garrafones para apartar los lugares, los cuales también son ocupados por decenas de motocicletas.
El escenario fue el mismo hasta el cruce con la avenida Insurgentes, aunque con menos vehículos estacionados.
Incluso, esta problemática se extiende a la avenida México-Tenochtitlán, entre Insurgentes y Buenavista, aunque en menor escala.
Ciclovía escondida
Sobre esta arteria hay una ciclovía, la cual es invadida e inutilizada para los ciclistas que transitan por la zona, porque deben esquivar puestos, personas que caminan y microbuses que reparan sobre el ciclocarril.
Incluso, algunos de los comerciantes se extienden y colocan su mercancía en el carril confinado.








