El Estado de México registró en el primer trimestre de 2025 un alza de 140% respecto al mismo periodo de 2024 (305 casos frente a 127) de intentos de suicidio, según datos del Boletín Epidemiológico Federal, lo que posicionó a la entidad como una de las de mayor incidencia nacional, junto con estados como Coahuila y otros de alta densidad poblacional en dicho periodo.
A lo largo de todo 2025, según datos del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave) con corte a la semana epidemiológica 40 (actualizado al 16 de diciembre), se observó intentos de suicidio y lesiones autoinfligidas a nivel nacional, pero la entidad mexiquense destacó en casos de envenenamiento por narcóticos (446 casos, con predominio en mujeres: 285) y uso de arma de fuego corta (39 casos, mayormente en hombres: 26). Otras entidades con focos rojos incluyen a Coahuila (alto en envenenamientos no narcóticos y ahorcamientos) y la CDMX (138 casos en lesiones con objetos cortantes, mayormente en mujeres).
Las zonas con mayor concentración histórica y reportada son aquellos de alta densidad poblacional, como Ecatepec, Nezahualcóyotl, Atizapán, Toluca, Naucalpan y Tlalnepantla, influenciados por factores como estrés urbano, problemas económicos y acceso limitado a salud mental.
Especialistas de la Secretaría de Salud e instituciones académicas atribuyen el aumento en intentos y casos a secuelas pospandemia, crisis económicas y la circunstancia de violencia intrafamiliar, por lo que urgen atención piscológica.