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Este 4 de octubre, las iglesias de distintos lugares del mundo cambian por un momento su imagen habitual: en lugar de recibir únicamente a fieles, abren sus puertas a perros, gatos, conejos, aves, reptiles y todo tipo de animales que forman parte de las familias.
La razón es la celebración de San Francisco de Asís, considerado el santo patrono de los animales y de la naturaleza.
En Nueva York, la tradición vuelve a dejar escenas que rápidamente se convierten en virales. Entre los asistentes aparecen perros perfectamente arreglados para la ocasión, conejos dentro de sus transportadoras y hasta víboras, mientras sus dueños esperan el momento en que sacerdotes les den la bendición.
La estampa puede resultar curiosa para quienes no conocen la tradición, pero detrás de estas imágenes hay una celebración con siglos de historia y un mensaje que va mucho más allá de llevar a una mascota a la iglesia.
San Francisco de Asís nació en Italia entre 1181 y 1182 y renunció a la vida acomodada de su familia para dedicarse a una existencia marcada por la pobreza, la espiritualidad y el contacto con la naturaleza. Su manera de relacionarse con el mundo animal quedó plasmada en la tradición franciscana y en textos como el Cántico de las criaturas, en el que expresa una visión de la creación como una gran familia.
Por eso, cada 4 de octubre, fecha en la que la Iglesia Católica celebra su fiesta, numerosas parroquias organizan ceremonias especiales para bendecir a los animales. La fecha también coincide con el Día Mundial de los Animales.
La ceremonia no significa que los animales sean objeto de culto. La bendición es, sobre todo, una oración de agradecimiento por las criaturas y por la compañía que brindan, además de un recordatorio de la responsabilidad de los seres humanos de tratarlas con respeto y cuidado. La propia liturgia católica contempla una bendición específica para los animales.
En Nueva York, por ejemplo, varias iglesias convocaron este domingo a los habitantes para acudir con sus compañeros animales. Algunas aceptaron perros, gatos, reptiles, aves y conejos, mientras que otras pidieron llevarlos con correa o dentro de transportadoras para garantizar su seguridad.
Así, entre ladridos, aleteos, orejas largas y hasta escamas, la celebración de San Francisco de Asís recuerda una idea sencilla: para muchas personas, estos animales no son simplemente mascotas, sino parte de la familia.
Y este 4 de octubre, ellos también tienen su momento para recibir una bendición.









