Carlos tiene dos nietas, Rocío de nueve y Dani de 11 años; ellas viven con él y su esposa María desde hace tres años, porque un juez familiar decretó la guarda y custodia en su favor, pues su hija Laura se fue de la casa para vivir con una pareja que consumía drogas.
Desde hace algunos meses, Laura se acercó a Carlos para pedirle convivir con sus hijas porque tenía el derecho, lo cual aceptó por consejo de la psicóloga, y ahora su nieta de 11 años desea irse a vivir con su madre, quien, tras la mala decisión, ahora se separó y vive sola.
Carlos quiere mantener orden, tener seguridad jurídica y proteger a sus nietas, así que investigó y descubrió el Centro de Justicia Alternativa del Poder Judicial de la Ciudad de México, ubicado en la colonia Doctores, donde podrían auxiliarlo a resolver el problema.
Mediación familiar en CDMX
En el Centro le explicaron que el servicio de mediación es gratuito y que en las sesiones podía dialogar con Laura respecto a la guarda y custodia de su nieta de 11 años, pues lo más importante es el bienestar de la niña, y era muy importante hacer un acuerdo para convivir con Dani.
También deseaba que Rocío conviviera con su madre y su hermana, y aclarar con Laura el dinero para la manutención.
La mediación no fue sencilla porque se removieron los resentimientos del juicio promovido, pero después de tres sesiones, platicaron sobre cómo Laura retomará la guarda y custodia de su hija de 11 años y la importancia de seguir conviviendo con la otra niña. Además, establecieron el monto que Laura dará a sus padres para cubrir los gastos de la casa y manutención.
Ya con las reglas claras, Carlos y su hija firmaron un convenio que tiene valor de cosa juzgada, así que deben cumplirlo.


