Nos lanzamos a ver , un musical biográfico protagonizado por Hugh Jackman y Kate Hudson, como Mike y Claire Sardina, quienes formaron la exitosa banda tributo a Neil Diamond, Lightning & Thunder.

La música de brilla a lo largo de la trama con sus matices de esperanza y nostalgia, en una historia que, además de rendirle tributo justo al creador de “Sweet Caroline” y “I'm a Believer” (rolón que cedió a The Monkees y los catapultó al estrellato en 1966), aborda un tema misterioso y lleno de claroscuros: la sobrevivencia diaria de los músicos de bar en la vida nocturna.

Siempre inestable, viviendo al día, Mike conocerá a Claire en los escenarios y, ya en su etapa madura, su vida tomará un segundo aire tanto en lo sentimental como en su carrera como estrella indiscutible de los karaoke bar y las tarimas.

Ambos padres solteros, forman una familia que parece embonar de buena manera; hacen una mancuerna musical y amorosa que parece engranar pieza con pieza, hasta que comienzan las tragedias en sus vidas, como si para este tipo de artistas de medio tiempo estuviera negada la felicidad completa.

Es ahí, en los problemas y madrazos reales de la vida, donde empieza a salir a la luz la verdadera realidad de estos cantores de la noche: gente que no tiene seguridad social ni garantías de nada; son artistas (o “artistas”, entre comillas), como los ven por momentos sus propias hijas adolescentes, que sobreviven, que están a un accidente o a una enfermedad de quedar en la lona, totalmente quebrados.

En ‘Song Sung Blue’, basada en un documental homónimo que a su vez es el nombre de una canción genial de Neil Diamond, hay momentos de ilusión, buen ánimo y hermoso compañerismo para el grupo Lightning & Thunder, como cuando los invitan a abrir conciertos masivos o bien cuando el propio Diamond los quiere conocer en persona.

Sin embargo, el precio de vivir tantos años al límite es muy costoso: la moneda cae del lado más cruel para estos músicos, que cantarán hasta ya no poder más, porque, como lo escribió el mismo Neil Diamond, siempre habrá una canción triste para cantar. Siempre habrá una nostálgica y agridulce melodía de la cual podrás abrazarte hasta el final.

ENCORE

Kate Hudson sorprende con su voz y su temple para encarnar a esta valiente cantante que jamás soltará el micrófono pese a todo. La música la salva, como nos ha salvado a muchos de nosotros una y mil veces y se agradece.

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