En ninguna circunstancia ver a un padre bajar del auto a su hijo de 5 años y dejarlo solo en la noche, en medio de la calle, puede considerarse un juego. La escena viralizada en redes sociales indigna, mueve al rechazo y la reflexión.

El video captado por una cámara privada en la colonia Cuchilla de Padierna, en , condujo a la ubicación del hombre, quien ante los policías solo argumentó que se trataba de un juego y tras avanzar unos metros, dejó al menor alcanzarlo.

La explicación no reduce la afectación emocional. Los datos no mienten y duelen: en México, seis de cada diez menores sufren agresiones físicas o psicológicas disfrazadas de formación, mientras que en el C5 este año tenemos mil 507 reportes relacionados con niñas y niños en situación de riesgo.

Conductas como el abandono temporal o el uso del miedo como “juego” fracturan el vínculo de confianza de las y los niños con sus protectores. Aunque la persona adulta lo vea como una broma o lección, para la o el menor el peligro es real y el daño es profundo.

La experiencia puede generar síntomas de Trauma por Abandono y Estrés Postraumático, como pesadillas, pensamientos intrusivos y pánico ante situaciones que recuerden el evento.

Así como desde lo institucional la Jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada, impulsa los cuidados en todos los niveles, es necesaria la intervención comunitaria en favor de la niñez.

Por eso, ¡ponte al tiro! Si ves que un menor está en peligro o es víctima de “juegos” o “bromas” retorcidas, no te quedes de brazos cruzados, reporta al 9-1-1 o al 089. @guerrerochipres

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