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La forma en que consumimos películas e incluso videojuegos es totalmente diferente a como se hacía en los años 80 y 90 con los famosos Videocentros, que seguramente las nuevas generaciones desconocen y las no tan jóvenes recuerdan con nostalgia.
¿Qué eran los Videocentros?
Los Videocentros eran negocios que se dedicaban al alquiler de películas en formato VHS; incluso, con el fin de actualizarse, más tarde introdujeron el formato DVD y hasta la renta de videojuegos de cartucho.
La dinámica para alquilar una película en los Videocentros era muy sencilla: únicamente tenías que pagar una suscripción por un precio accesible y te proporcionaban una membresía. Esta te permitía alquilar diferentes largometrajes, desde títulos clásicos hasta los estrenos más recientes.
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Los Videocentros alquilaban las películas por tres días, por lo cual los clientes tenían un tiempo considerable para disfrutar de su filme favorito. Después de ver el largometraje, en el caso de los videocasetes en formato VHS, estos se tenían que rebobinar; es decir, regresar la cinta de la película hasta el principio. En caso de entregar la película fuera del tiempo establecido o sin rebobinar, los establecimientos aplicaban multas a los clientes, por lo que muchos se preocupaban por cumplir con las normas del negocio.
¿Por qué desaparecieron los Videocentros?
La desaparición de los Videocentros se debió a diversos factores que afectaron las ganancias de lo que alguna vez fue un gran negocio. Uno de los primeros y principales fue la piratería, pues se encontró la forma de copiar películas tanto en formato DVD como en VHS; por ello, la gente prefería pagar 20 pesos por una película que podía conservar, que la misma cantidad por una que debía devolver.
Otro factor que afectó el negocio fue, en su momento, la competencia del gigante estadounidense Blockbuster, el cual contaba con un mayor Marketing de Experiencia basado en una administración corporativista, mientras que los Videocentros se basaban en un sistema de franquicias con sucursales más "de barrio" y familiares.
El avance de la tecnología fue el último clavo en el ataúd de los Videocentros e incluso de Blockbuster, pues con la llegada de las plataformas de streaming, como Netflix, la gente prefirió pagar una suscripción mensual para ver un gran número de series y películas en lugar de acudir a alquilar o comprar un título físico.
Dato curioso
Actualmente sobrevive el único y último Videocentro en el Estado de México, en el municipio de Tlalnepantla; específicamente en la avenida Viveros de la Hacienda, número 50. El negocio incluso tiene cuenta de Instagram y recibe pedidos para rentar filmes por medio de WhatsApp. El Videocentro Viveros sobrevive gracias a que los vecinos de la zona aún prefieren alquilar sus películas en dicho establecimiento.











