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La ola de violencia que se desató en distintos estados de México tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, sigue teniendo repercusiones en el ámbito deportivo. En medio de este contexto de inseguridad, trascendió que el partido amistoso entre Cruz Azul Femenil y la selección femenil de Venezuela sería cancelado por motivos de seguridad, aunque hasta el momento no existe un anuncio oficial por parte del club o las autoridades deportivas.
La información fue difundida por el periodista Bruno Hernández a través de su cuenta en X, antes Twitter, donde aseguró que el encuentro programado para el sábado 28 de febrero en Cuernavaca, Morelos, no se llevaría a cabo debido a la situación que vive el país tras los hechos violentos recientes. La noticia generó incertidumbre entre aficionados y analistas deportivos, ya que el duelo formaba parte de la preparación del equipo durante la pausa por fecha FIFA.
Partido amistoso en incertidumbre
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El duelo entre Cruz Azul Femenil y Venezuela representaba una oportunidad importante para el desarrollo del futbol femenil y la preparación internacional del equipo cementero. El encuentro estaba previsto en Cuernavaca, sede del club desde el torneo Clausura 2026, tras su traslado para disputar sus partidos como local en el Estadio Centenario.
Sin embargo, la violencia generada tras los hechos recientes habría sido clave para reconsiderar su realización, priorizando la seguridad de las futbolistas y del público. Hasta ahora no se ha confirmado si el partido será reprogramado, trasladado de sede o cancelado de forma definitiva.
A la espera de confirmación oficial
La cancelación aún permanece en el terreno de lo extraoficial, por lo que se espera que en las próximas horas el club, la federación o las autoridades correspondientes emitan un comunicado que aclare la situación. Mientras tanto, el posible aplazamiento refleja cómo la crisis de inseguridad que se vive en México también impacta directamente al calendario deportivo y a los eventos de preparación internacional.
El caso pone en evidencia que el futbol, incluso en su categoría femenil, no es ajeno al contexto social del país. La prioridad, por ahora, parece ser garantizar la integridad de jugadoras, aficionados y staff ante un panorama que todavía se mantiene bajo tensión.










