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Si fuiste adolescente entre 2006 y 2010, seguramente recuerdas llegar a casa, prender la vieja computadora de escritorio y rezar para que el internet del teléfono no se cayera antes de entrar a tu MetroFlog.
En ese universo digital de fotos de baja calidad, “firmas” en forma de comentarios y perfiles con tipografías neón, hubo un nombre que destacó por encima de todos: la icónica Mónica Murillo.
Mucho antes de que existieran los influencers, los reels o las historias, e incluso antes de que se popularizara el concepto de “it-girl”, ella ya dominaba el internet en México con una popularidad que hoy parecería imposible sin algoritmos o las publicaciones pautadas.
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La Reina de MetroFlog y el primer fenómeno viral mexicano
Conocida como la “Reina de MetroFlog”, Mónica Murillo se convirtió en uno de los primeros grandes fenómenos virales del país. Originaria de Sonora, su fama no dependía de colaboraciones ni estrategias digitales; bastaba con subir una foto para que su perfil se llenara de visitas.
Su estética marcó a toda una generación: cabello brillante, fleco planchado, maquillaje oscuro, ropa colorida y selfies frente al espejo con cámaras digitales de baja resolución. Esa imagen de chica perfecta y elegante fue replicada por miles de jóvenes que intentaron, sin éxito, alcanzar su misma popularidad.
El perfil de Mónica Murillo en MetroFlog era de los más visitados de México; recibir una “firma” suya era casi un símbolo de estatus en la comunidad digital. Sin embargo, la fama también trajo problemas: surgieron incontables perfiles falsos que robaban sus fotografías y se hacían pasar por ella.

Del fin de MetroFlog a la evolución de Mónica Murillo
Con la llegada de Facebook y después Instagram, el reinado de MetroFlog se vino abajo. Muchos de los rostros populares de esa época desaparecieron, pero Mónica logró reinventarse y mantenerse vigente en nuevas plataformas.
Aunque MetroFlog limitaba a subir solo una foto al día, ella supo capitalizar su popularidad y migrar con éxito a otras redes sociales, donde fortaleció su comunidad digital.
Probó suerte en la televisión local y en el modelaje, aunque durante años cargó con la etiqueta de “la chica de MetroFlog”, un apodo que marcó su identidad pública.

¿Qué pasó con Mónica Murillo en 2026?
Hoy, lejos de la estética emo y los filtros rudimentarios de los años dosmil, Mónica Murillo se ha consolidado como empresaria y creadora de contenido con una imagen más madura. Actualmente comparte su día a día en TikTok e Instagram, donde promueve rutinas de fitness y bienestar.
Su evolución física y profesional ha sido evidente, y es que, de las selfies frente al espejo pasó a convertirse en una referente del estilo de vida saludable, mostrando entrenamientos, consejos y hábitos que conectan con su audiencia actual.
Además, la ex “it-girl” dosmilera lanzó su propia marca de ropa, aprovechando la enorme base de seguidores que la ha acompañado durante casi dos décadas.
Detrás de la imagen viral que dominó MetroFlog, existe también una faceta poco conocida: Mónica Murillo es licenciada en Derecho por la Universidad de Sonora y trabajó en el sector gubernamental antes de dedicarse por completo al mundo digital y al emprendimiento.









