En el Día de Muertos, niñas y niños de gran parte de México recorren las calles con la pregunta “¿me da mi calaverita?”. Aunque hoy muchas personas relacionan esta práctica con los disfraces y los dulces, la tradición tiene varias historias que han cambiado con el tiempo y que ya no te enseñan en la escuela.
De acuerdo con la plataforma Nueva Escuela Mexicana, de la Secretaría de Educación Pública (SEP), indica que no hay una fecha precisa para el inicio de la costumbre. Una de las versiones populares cuenta que un niño que no tenía recursos para poner una ofrenda a sus padres fallecidos pedía comida, fruta o dulces de casa en casa.

Para los que prefieren esta versión, presentan este relato como una historia transmitida por generaciones, no como un hecho histórico comprobado.
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Una tradición que cambió con el tiempo
La forma de pedir calaverita ha cambiado a lo largo de los años y para demostrarlo, un estudio sobre las ofrendas domésticas en La Candelaria, Coyoacán, que se encuentra en el portal de la Dirección de Etnohistoria del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), registra que los niños usaban chilacayotes ahuecados con una vela.
Con el tiempo aparecieron otros recipientes, como cajas de cartón, costales de tela y así, hasta llegar a las calabazas de plástico.
La tradición no se vive igual en todo México, y es que en sitios como Zapotitlán, algunos niños representan a las ánimas y reciben fruta o dulces de las familias. Por su parte, en San Gregorio Atlapulco, Xochimilco, aún existen niños que cantan alabanzas mientras recorren las casas para pedir calaverita.
¿Por qué se llama "calaverita"?
De acuerdo con la Mediateca del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se le dice “pedir calaverita” al acto de pedir dulces el Día de Muertos, porque en algunas comunidades, los niños salían con un chilacayote o una calabaza tallada como calavera para recibir fruta, dulces o monedas.

El nombre habría quedado asociado al recipiente y así se le quedó, aunque el contenedor ya ni siquiera sea una calavera.
También en Halloween se piden dulces
Con el paso del tiempo, las costumbres cambian y algunas tradiciones llegan a confundirse. Hoy hay quienes creen que pedir calaverita es lo mismo que celebrar Halloween, y esa idea también se transmite a las nuevas generaciones.
Sin embargo, son costumbres distintas. El Halloween surgió de la mezcla de tradiciones celtas y cristianas medievales. Según una de las versiones sobre su origen, la gente dejaba comida afuera de sus casas para apaciguar a los espíritus que, se creía, vagaban durante esa noche.








