Ir al súper, al trabajo o simplemente dar un paseo, son actividades relativamente fáciles de hacer, pero no para todos ni en todas partes. Personas en sillas de ruedas, que usan bastón o tienen alguna discapacidad enfrentan dificultades en su día a día para movilizarse de forma segura.

Hablar de accesibilidad significa que todas las personas puedan disfrutar de las mismas condiciones y beneficios que brinda la Ciudad, explica a EL GRÁFICO , coordinador de la organización .

Crisis de movilidad en CDMX: Solo el 23% de las calles tienen rampas peatonales
Imagen:  Luis Camacho I EL Gráfico
Crisis de movilidad en CDMX: Solo el 23% de las calles tienen rampas peatonales Imagen: Luis Camacho I EL Gráfico

Sin embargo, advierte que en las calles y en la infraestructura urbana existen “distintos tipos de obstáculos que limitan la posibilidad de ciertos grupos sociales de acceder a este tipo de beneficios”, obstáculos que van desde el escalón de una banqueta hasta aquellos que en vialidades primarias o con acceso controlado.

“Tenemos los puentes antipeatonales, que son infraestructura que limita la posibilidad de estos grupos poblacionales en condición de desventaja de atravesar la calle”, señala.

Se estima que en la capital del país, 62.6% de las calles tienen banquetas. No obstante, apenas 33.9% cuentan con pasos peatonales, mientras que sólo 23.3% son calles con rampas peatonales, de acuerdo con los datos más actualizados del Inegi.

Cada día son miles las personas que transitan por el Centro Histórico, quienes en sillas de ruedas, usando bastón o jalando carriolas se enfrentan a falta de accesibilidad para sus traslados.

Salen con miedo. “Da más miedo salir a caminar ahora con el bastón, porque voy más lento, me tengo que ir fijando más, mi hija también me viene cuidando”, cuenta una transeúnte a su paso por la Alameda Central, quien espera paciente a cruzar de un lado a otro de avenida Juárez.

“Es difícil, no, no hay muchas rampas, no hay muchos lugares para facilitarnos a quienes vamos con bastón o mi hija con las rueditas del bebé, fíjate que es algo que no hacemos consciente que se necesita, ahora sí que hasta que es uno el que camina lento por alguna razón”, agrega su hija, quien lleva una carriola.

Bronca. El comercio en vía pública también puede ser un obstáculo para el libre tránsito de la gente —por ejemplo, a las afueras de las estaciones de Metro o en calles donde el paso está tan limitado que obliga a los transeúntes a bajarse al arroyo vehicular.

Invertir en mejorar las banquetas es también un pendiente que considera Peón Carballo, ejemplos de esto son las renovaciones que se han hecho en avenidas como Chapultepec o Insurgentes o la de Calzada de Tlalpan, que está en obra, que buscan ser más accesibles para todos.

Señala que hay estándares que se deben cumplir, por ejemplo, un ciclo semafórico no puede durar menos de 30 segundos debes cruzar rápido.

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