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Muchas personas son amantes de los gatitos e, incluso, hay quienes han logrado una armonía en su hogar al tener a pequeños felinos de diferentes tamaños y edades viviendo en un solo espacio. Sin embargo, hay quienes pasan por un calvario a la hora de poner a convivir tan solo a dos michis.
Para diversos amantes de los gatos, resulta difícil lograr que solo dos felinos convivan en un mismo espacio, pues estos animales llegan a ser muy territoriales y, con la llegada de un nuevo michi, podrían sentir su espacio o posición dentro del hogar amenazados.
De acuerdo con portales y especialistas en cuidado animal, los gatos muestran diversos signos de estrés, aunque estos también pueden ser prevenidos con diferentes acciones para lograr una sana convivencia entre dos felinos.
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Señales de estrés en un gato por la llegada de uno nuevo
- Poco apetito: Los gatos pueden mostrar poca intención de comer o beber a causa del estrés que genera la llegada de un nuevo michi.
- Poco o nulo acicalamiento: Estos felinos, al encontrarse en estado de alerta o estrés, disminuyen la acción de acicalarse (es decir, de lamer su pelaje).
- Comportamiento apático: Algunos michis parecerán disminuir su energía y dejarán de realizar actividades a las que te tenían acostumbrado; incluso podrían comenzar a esconderse en lugares del hogar que no solían frecuentar.
- Comportamientos anormales o agresivos: Hay gatos que, al sentirse estresados por un nuevo felino, llegan a mostrar señales de hostilidad como gruñidos, orinar en algunos espacios de la casa para marcar territorio, pelear por la comida o querer llamar con insistencia la atención de su dueño.
¿Qué hacer para que mi gato conviva sanamente con la nueva mascota?
- Transición progresiva: Diferentes portales especializados recomiendan procurar una interacción entre ambos felinos de progresión lenta y no forzar una convivencia rápida, pues esto podría traer consecuencias negativas. Recuerda: toda interacción debe ser bajo supervisión.
- Asignar espacio y objetos: Tras la llegada del nuevo inquilino a casa, es relevante asignarle su propio espacio de descanso y de comida, así como su arenero e incluso juguetes, para que no compita con el otro gato por los objetos, evitando así confrontaciones.
- Intercambio de objetos: Una vez que cada minino tenga establecidos sus objetos, es buena idea intercambiar sus mantas o juguetes con el objetivo de que cada uno se familiarice con el olor del otro, ayudando a una interacción más relajada.
- Premia a tu gato: En caso de que notes un buen comportamiento de tu primer gato con el nuevo, refuerza ese acto mediante premios como juguetes, comida, botanas o apapachos.
¿Qué hacer si uno de mis gatos actúa violento contra el otro?
- No castigar al gato agresor: Portales especializados como Breedna recomiendan no castigar o regañar al gato agresor, puesto que esto aumenta su inseguridad.
- Buscar ayuda: Diversos especialistas recomiendan que, si la interacción entre los dos felinos es agresiva y hostil constantemente, la mejor opción es buscar apoyo de un veterinario o especialista en comportamiento animal (etólogo).








