Bélgica.– Lo que parecía una tarde tranquila, terminó en una experiencia tan absurda como aterradora. Una mujer se tragó una cuchara de 17 centímetros luego de que su perro saltara de forma inesperada sobre ella mientras comía yogur en el sofá.
Reymy Amelinckx, de 28 años, había puesto la cuchara en la boca para tener las manos libres y responder un mensaje en su celular. En ese momento, su perro, llamado Marley, brincó a su regazo. El sobresalto fue inmediato.
“Me eché hacia atrás y, antes de darme cuenta, la cuchara ya estaba en mi garganta. Todo pasó tan rápido que tuve que decidir entre ahogarme o tragarla”, relató. Finalmente, el utensilio se deslizó hasta su estómago.
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Aunque intentó extraerla con la mano, no lo logró. Aun así, Reymy no presentó síntomas graves de inmediato y, por vergüenza, ni siquiera se lo contó a su novio cuando llegó a casa.
Horas más tarde, la situación cambió. Comenzó a sentirse inflamada, con náuseas y una extraña sensación al moverse. Tras ir al hospital, los médicos le informaron que el objeto era demasiado grande para ser expulsado de manera natural, por lo que tuvo que esperar a que se programara una gastroscopia. El procedimiento fue exitoso y no dejó daños permanentes.
Lejos de olvidar el episodio, Reymy decidió conservar la cuchara como recuerdo. Incluso, reveló que su novio quiere convertir el utensilio en una obra de arte.









