Tras el suceso autoridades locales recordaron a los visitantes la importancia de no interactuar ni alimentar a los osos, ya que esto puede crear situaciones peligrosas tanto para los humanos como para los animales. En caso de encontrarse con uno, se aconseja mantener una distancia segura, no correr y permitir que el oso se retire por sí mismo. Evita el contacto visual directo: Mirar a un oso directamente a los ojos puede ser interpretado como un desafío. Observa al oso sin mirarlo fijamente.
En México también pasa, y es que de acuerdo con autoridades locales el avistamiento de Osos salvajes en el área metropolitana de Monterrey, Nuevo León, se ha incrementado en los últimos cinco años producto de la escasez de agua y alimento en el hábitat de este animal, ante la invasión de asentamientos humanos irregulares en su zona de paso.