“Por mí, no por la comunidad, por mí, personalmente, pueden ir a chingar a su repútima bomba madre”, cerró ante su feligresía, para dejar rápidamente el micrófono y retirarse de escena entre aplausos.
La furia del sacerdote es una más de las molestias que generó el capítulo de la “Festividad” durante la ceremonia de apertura de la justa olímpica. Líderes políticos y sociales con fuertes vínculos al catolicismo y otras corrientes cristianas en todo el mundo han criticado la escena en la que un grupo de drags interpretan, a su entender, “La última cena” de Leonardo Da Vinci.
(Foto: Especiales)
Sin embargo, los artistas detrás de esa ejecución representaron el “Banquete de los Dioses” de Jan Harmensz (1635), pintura que se encuentra en el Museo Magnin, en Dijon.
En el centro de la mesa se encuentra Apolo coronado, y Baco o Dionisio está tendido en primer plano.
(Foto: Especiales)
La escena incluyó la aparición del popular cantante francés Philippe Katerine, casi desnudo, pintado de azul y adornado con guirnaldas de hojas y frutas, dando un tono festivo.
Pese a las críticas, el presidente Macron se dijo orgulloso de la ceremonia, y el Comité Olímpico Internacional elogió la ceremonia, que calificó como un “hito significativo” en la historia del olimpismo.
Un Sacerdote de Jiquilpan manda a los que se burlaron del cristianismo en la inauguración de los Juegos Olímpicos en Francia a perturbar a donde mora su progenitora. No es broma.«Por mi, por mi, no por la comunidad, pueden irse a chingar a su reputisima bomba madre» Lo peor… pic.twitter.com/7zbCka5u9W>>