En su interior, los pimientos contienen un compuesto incoloro, aceitoso e inodoro que se le denomina capsaicina, y que se localiza en la membrana que contienen las semillas.
Al ser ingerido, el pimiento libera las moléculas de capsaicina que, al entrar en contacto con las papilas gustativas de la lengua, se unen a los receptores del dolor ubicadas en la superficie de este órgano. Luego, entonces, estos receptores envían una señal al cerebro que le dice a la persona que el pimiento es picante.
De esta forma, se puede decir que el picor es dolor, y entre más chile consumas, más dolor sentirás.
Pero la historia no acaba aquí, existe una medida exacta para determinar el picor del chile. En 1912 William Scoville, químico y farmacéutico originario de Estados Unidos, diseñó una medida para conocer el picor del chile.
De acuerdo con el portal de internet Aderezo, placer inteligente, las unidades de la escala Scoville se determinan “contando el número de veces que se diluía una solución del extracto del chile con agua azucarada hasta que el picante ya no era detectado”. Para fijar un criterio, Scoville elaboró un método bastante extremo: reunió a cinco jurados quienes probaron y determinaron cuáles chiles picaban y cuáles, no.
Gracias a estos jurados “enchilados”, podemos saber que entre los pimientos menos agresivos se encuentran el morrón, el chile jalapeño, el serrano, mientras que entre los más picantes están el piquín, el chiltepín y por supuesto, el habanero.
De hecho, el chile habanero, en la escala de Scoville, observa un poco más de 300 mil unidades, es decir, fue diluido 300 mil veces para lograr que la capsaicina fuese indetectable.
Sin embargo, la intensidad del picor puede variar dependiendo de la especie del chile y la región donde se cultiva, el clima, grado de madurez, condiciones de crecimiento, y hasta su creación.
En este sentido, el agricultor estadounidense Ed Currie cruzó una variedad del chile habanero con otra variedad de chile ghost para crear el “Carolina Reaper, el chile más picoso del mundo, reconocido oficialmente por el Libro Guinness de los Records desde 2013. En promedio, tiene más de 1,5 millones de unidades en la escala Scoville.
El sabor del Carolina Reaper se caracteriza por ser extremadamente picante y ardiente. Tiene un perfil de sabor frutal y dulce, seguido de un intenso golpe de calor que puede ser abrumador para muchas personas. ¿Te atreverías a probarlo?
Finalmente, expertos recomiendan que para calmar el picor ocasionado por una comida picante es recomendable ingerir yogur, leche fresca, pan con manteca, cervezas o bananas. Aunque no lo creas no se debe beber agua.