Sexualidad

CONSULTORIO ÍNTIMO

Antes me gustaban los tríos, pero ahora sólo quiero ver a mi marido con otros

Resolvemos todas tus dudas íntimas, por más extrañas que parezcan

consultorio íntimo EL GRÁFICO

PREGUNTA

Mi esposo y yo acordamos hacer un trío con una amiga. Llevamos mucho tiempo haciéndolo y al principio la pasábamos bien, pero ya no me gusta estar entre ellos; ahora prefiero que lo hagan ellos dos y solo verlos. Lo malo es que ya no me gusta tener intimidad a solas con mi esposo, de plano ya no siento nada. Tengo muchas emociones encontradas, pienso mucho en esto y no sé qué hacer ni cómo decírselos. Ximena F.

RESPUESTA

Xime, lo que estás viviendo es el peligro más común y doloroso de abrir la relación. Al principio, la novedad y la adrenalina del trío se sienten increíble, pero con el tiempo, la dinámica cambió y pasaste de ser protagonista a ser una espectadora. Ese rechazo que sientes ahora para tener intimidad a solas con él es un mecanismo de defensa de tu mente; tu cerebro bloqueó el deseo por tu esposo porque asocia la intimidad con él al dolor, los celos, el desplazamiento o la exclusión que sientes en los tríos. Quedarte callada te está destruyendo por dentro, así que debes decir lo que sientes. Si él te ama y valora el matrimonio, va a frenar el juego con la amiga en ese segundo. Si se molesta o defiende el derecho de seguir con los tríos, sabrás que su prioridad cambió y tendrás que valorar si te quedas ahí.

PREGUNTA

Tengo 40 años y seis de casado. En general, la relación con mi esposa es buena y no tenemos problemas graves; lo malo es que desde hace como un año el deseo por ella empezó a disminuir hasta que ahora es casi nulo y, a veces, roza la aversión. Me siento fatal con ella y conmigo. Ayuda, Sergio O.

RESPUESTA

La pérdida del deseo que llega a rozar la aversión o rechazo puede ser por un tema hormonal o una respuesta psicológica a la rutina. A los 40, los hombres pasan por cambios biológicos importantes que lo primero que apagan es la libido. El error es quedarte sufriendo en silencio esperando que el deseo regrese mágicamente mientras te obligas a estar con ella, lo cual solo aumenta tu aversión. Lo ideal es atacar el problema por el lado médico primero. Ve con un urólogo o endocrinólogo a que te haga un perfil hormonal; una bajada en los niveles de testosterona o problemas de tiroides destruyen el deseo de golpe. Si tus análisis salen bien, entonces el tema es psicológico; a veces, la relación se vuelve tan buena y de mejores amigos que el cerebro desasocia a la esposa del rol de amante. Habla con ella, dile que estás pasando por un bache con tu deseo y busquen juntos terapia para revivir la pasión antes de que el matrimonio se fracture.

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