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PREGUNTA
Mi hija tiene pleitos muy violentos con un tipo con el que está obsesionada. Lleva años tratando de sacar adelante esa relación tóxica con un cuarentón que no sabe ni tender una cama. Es un bueno para nada lleno de inseguridades, pero él no es mi asunto, es ella. No sé cómo hacer para que mi hija se desenganche de un tipo enfermizo, pero entre más insisto, más se vuelve su obsesión. ¿Cómo se arregla esto?
RESPUESTA
A veces el silencio y la incondicionalidad son la manera más sólida de estar cerca. La terapia es necesaria, muy necesaria. Identificar las relaciones tóxicas, ponerles nombre y alejarlas de tu vida es necesario; el problema es que tu hija no puede ver las cosas a distancia y estar sumergida en el problema no ayuda. No la juzgues, estar presente y escuchar es la medicina; ella tiene que mirarse y alejarse de quien la dañe. Busca ayuda profesional.
PREGUNTA
Cuando mi esposa murió, la casa se volvió silencio. Me metí en mi mundo, sin ganas de compartir la vida con nadie y empecé a mirar videos, a seguir vidas ajenas, a llenar el vacío con pantallas y a cumplir mis fantasías con pornografía. Hasta que un día me di cuenta de que, en todas esas imágenes, nadie respiraba conmigo y yo me quedo igual de solo y amargado. Me echaba a llorar. Desde entonces, cada mañana rezo por encontrar a alguien de carne y hueso en mi vida. ¿Cómo encuentro a una persona especial a mi edad?
RESPUESTA
No busques amor en los reflejos de una pantalla. La luz real calienta distinto. Busca en una cafetería cercana, un parque donde puedas convivir, hasta en el supermercado de tu preferencia. La familia tiene amigos y esos amigos otros amigos más. Habla con la gente que te quiere. Ve a librerías, busca cursos, trata de relacionarte con aquellos que te quieren. Trata de hacer un esfuerzo para encajar en la vida de los demás. La piel necesita alma, compañía, cariño. Cuidar a los demás también alimenta el alma.
PREGUNTA
Las noches se han convertido en un campo de batalla informativa donde él lee noticias, mensajes, teorías de invasiones y desastres. Dormimos juntos, pero estamos separados. Luego, sus predicciones y alucines de conflictos y traiciones políticas dentro del gobierno me tienen harta. Está tan lejos de nosotros esa cúpula maldita que lo tiene obsesionado y, mientras tanto, nosotros no nos tocamos, no nos decimos nada. En realidad, nuestra cama se ha vuelto otra trinchera más. ¿Cómo se defiende la intimidad?
RESPUESTA
Si el mundo está en guerra, el amor tiene que ser tregua. Defender la intimidad no es evadir la realidad, es dosificarla. Apagar el teléfono no es ignorancia, es cuidado mutuo. El cuerpo necesita un lugar donde no le pidan reaccionar. Tocarse en silencio, respirar al mismo ritmo, dormirse sabiendo que hay alguien contigo: esa es una forma profunda de paz. No se trata de convencer a tu pareja de que no tenga miedo, sino de que la compañía te quite la angustia. La paz íntima es tan simple como quedarse juntos debajo de la cobija sin huir del temblor.
PREGUNTA
Me veo al espejo y encuentro a una vieja fea y arrugada; en cambio, en la pantalla vuelvo a ser la joven que fui. Me siento feliz recordando cómo antes me deseaban, así que me la paso en plataformas con novios cibernéticos, con fotos de mi juventud, mostrando y editando mis partes privadas. ¿Estoy loca? Quizás, pero no daño a nadie. Eso me hace sentir viva, por eso no salgo y solo me relaciono en redes, aunque, en las madrugadas, asqueada me doy cuenta de que estoy perdiendo mi vida, perdiéndome yo misma.
RESPUESTA
Necesitas mirarte al espejo con ternura: no como una mujer que envejece, sino como una que vuelve a sentir. No busques volver a tener 20 años. Busca volver a sentirte viva; la belleza física está en la juventud, la belleza interna, la experiencia y la mirada de sabiduría la tienen las personas mayores. Te equivocas si crees que puedes resolver algo en esas plataformas; busca en ti y en la persona que te has convertido.




