PREGUNTA

Mi novio y yo queremos comprar juguetes, pero me da miedo que nos peguen una infección o que se echen a perder rápido. ¿Cuáles son las reglas de oro para usarlos entre dos y que no terminemos en el hospital o tirando dinero a la basura? Helena F.

RESPUESTA

La primera regla es: nunca compartir juguetes sin lavar. Si lo usas tú y luego él, o si lo usan en diferentes orificios (de atrás para adelante), están transportando bacterias que causan infecciones. La segunda regla es: no usar lubricantes de silicón con juguetes del mismo material; el lubricante de silicón “derrite” el material del juguete y lo deja pegajoso y lleno de grietas donde pueden vivir los gérmenes. Para lavarlos, no necesitan más que agua y jabón neutro. Si el juguete no es sumergible, tengan cuidado de no mojar la zona de carga. Guárdenlos en bolsitas de tela separadas (no los avienten todos juntos al cajón porque el silicón de uno puede manchar al otro). Un juguete bien cuidado dura años; uno mal cuidado es un foco de infección que te va a salir caro en medicinas.

PREGUNTA

Tengo un ligue con el que me llevo súper bien, pero ya van dos veces que estamos en pleno faje, las cosas se ponen muy calientes y, de la nada, él se detiene, dice que ‘mejor luego’ y se va. Me deja frustrada y hasta me dan cólicos. ¿Será que no le gusto o qué onda? Karina M.

RESPUESTA

Eso que te hace se siente como un cubetazo de agua fría, pero muchas veces no tiene nada que ver con tu atractivo. Puede ser ansiedad de desempeño (miedo a no dar la talla a la hora de la penetración) o, incluso, un tema de valores o miedos internos que no te ha dicho. Sin embargo, eso de dejarte “a medias” físicamente te causa algo llamado congestión pélvica: la sangre se acumula en la zona para el orgasmo y, al no llegar, los vasos sanguíneos

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