Sexualidad

CONSULTORIO ÍNTIMO

Mi hombre me dijo otro nombre en la cama y ahora no puedo dejar de pensar que me engaña

Resolvemos todas tus dudas íntimas, por más extrañas que parezcan

Mi hombre me dijo otro nombre en la cama y ahora no puedo dejar de pensar que me engaña (Foto: Creada con IA)
16/02/2026 |10:17
Alma Mar
Autor de Opinión El GráficoVer perfil

PREGUNTA

Este 2026 me encontró con la renta al día, cocinando para que mi mujer llegue a la casa a cenar después del trabajo, manejando una plataforma de paquetería con mi cuñado y enfocado para pasar mucho más tiempo con mi hijo de seis. No sé si eso es éxito, pero sí me siento distinto que hace un año, hasta pasamos más tiempo en la cama, ¿será porque estoy aplicado o…estaré alucinando?

RESPUESTA

Hacerse cargo de uno mismo cambia la estructura interna. Esta actitud te va a dar más confianza, más autonomía. Esta versión tuya que ya no depende de otros para avanzar es una actitud constructiva y fortalecedora.

PREGUNTA

Estamos en la cama, entre cojines aplastados y la sábana ya hecha bolas. La tele apagada, la luz bajita. Yo con la pierna encima de la suya, respirando lento, por fin cuando después de todo llega la calma… y justo cuando mi cuerpo empieza a soltarse, se me escapa un pedo tímido, traicionero, con sonido de globito triste. Me quedo congelada mirando el techo. Él también. El silencio pesa más que el colchón. ¿Así se murió el erotismo? ¿Se quedará muerto para siempre?

RESPUESTA

No. Los cuerpos hacen sonidos cuando se relajan. Si pueden reírse bajito y seguir respirando juntos estás en la gloria. Eso le pasa a cualquiera y te pasará mil veces, a él también. Ese momento no arruinó nada; al contrario, lo volvió más real que nunca.

PREGUNTA

Entre besos lentos, con la cara hundida en las almohadas y el mundo afuera suspendido, dijo un nombre que no es el mío. No grité, no exageré: se le escapó. Él se quedó tieso, silencioso. Yo quieta también. Quise desaparecer entre las sábanas. Fue muy incómodo; se levantó al baño, yo a la cocina…y ya pasó una semana. No nos hemos vuelto a ver desde entonces. No lo he llamado, creo que me es infiel, pero no sé nada. Dime, ¿ese error se quedará rondando en la cama?

RESPUESTA

A veces, la mente mezcla recuerdos. Lo importante no es el lapsus, sino lo que haces después: hablarlo, aclararlo y volver a mirarse sin castigo. Nada es grave cuando hay ganas de seguir juntos, cuando puedes pasar la barrera. No te lamentes tanto, si tu relación y tu pareja son valiosos déjalo pasar, si no es así, acláralo antes de tomar la decisión de dejarlo de una buena vez.

PREGUNTA

La semana pasada me manosearon en el camión. Llegué a casa con rabia y asco. Mi chico quiso abrazarme y yo lo empujé, le conté todo y él comenzó con que es mi culpa por provocar, que llevo pantalones muy pegados, que yo tengo la culpa. Me duele porque no fue así, pero él no entiende de razones y ahora mi cuerpo simplemente se cerró, no quiero que me toque nunca más. ¿Cómo se vuelve a abrir algo que se sintió invadido? ¿Cómo se olvida este disgusto tan incómodo?

RESPUESTA

Tienes derecho de usar la ropa que te venga en gana y nadie tiene por qué tocarte. Esa respuesta no parece ser de alguien que te entiende y te quiere. La intimidad regresa cuando hay seguridad, no cuando hay presión. Cuando hay entendimiento y no culpa. Si él no puede ver más allá de sus narices, si no comparte tu dolor y lo convierte en castigo, camina hacia otra dirección. No vale quedarte con alguien que no toma en cuenta tu sentir

Te recomendamos