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PREGUNTA
Oigan, desde hace unos días ando con la cosquilla de experimentar, pero temo que mi chica me diga que soy un enfermo. Ni es tan extremo, solo se me antojó probar eso de la ‘lluvia dorada’. ¿Cómo se lo planteo sin que me mande a volar? , otra duda, ¿no es peligroso para la salud juguetear con la pis? Antonio M.
RESPUESTA
Toño, quítate la idea de que eres un “enfermo”; en el mundo del placer, mientras sea entre adultos y con permiso, casi todo se vale. La ‘lluvia dorada’ es un fetiche más común de lo que crees. Para planteárselo, no llegues de sopetón en pleno acto; mejor platícalo en un momento tranquilo. Dile que tienes una fantasía, que te da curiosidad y que te gustaría saber qué opina ella. La clave es no presionarla: si ella hace caras o dice que “guácala”, ahí muere el tema. Sobre la salud: la orina de una persona sana suele ser estéril mientras sale, pero no es agua. Tiene sales y desechos que pueden irritar los ojos o causar infecciones si entra en la uretra de ella. Si lo van a intentar, háganlo en la regadera para que sea fácil de limpiar y, muy importante, asegúrense de no tener infecciones urinarias activas. Es una experiencia de confianza extrema, así que si ella acepta, disfrútenlo con higiene; y si no, no te agüites, hay mil formas más de jugar sin mojar el colchón.
PREGUNTA
Por temas del destino, me fui a vivir con mi mamá, que envidió hace un par de años. El asunto es que ella no para de coquetearle a mi novio. Incluso, le ha dado por usar ropa provocativa y contar chistes picantes o albures cuando él está cerca. Parece que siempre anda cachonda. El otro día la caché acomodándole la camisa a mi chavo, nomás porque dijo que se veía desaliñado: ¡lo estaba manoseando y me volví loca de celos! Ya ni ganas de estar con él me dan. ¿Cómo le pongo un alto a mi propia madre? Isabel G.
RESPUESTA
Isa, lo que está pasando es que tu mamá está proyectando su “segundo aire” o su soledad en lo más cercano que tiene: tu relación. Pero una cosa es que ande “cachonda” y otra que te falte al respeto. Debes hablar con ella de frente y sin rodeos, pero con calma: “Mamá, te quiero, pero me incomoda mucho cómo te comportas con mi novio y siento que no estás respetando mi espacio”. También es urgente que hables con tu chavo. Pregúntale cómo se siente él, lo más probable es que esté igual de sacado de onda, pero no diga nada por no quedar mal con la suegra. Si la situación no cambia, vas a tener que buscar la forma de mudarte o de no llevarlo a la casa. Tu salud mental y tu vida intima valen más que el ahorro de la renta; si ella no respeta los límites de tu relación, el problema va a crecer hasta que alguien salga muy lastimado emocionalmente.
PREGUNTA
Me separé de un tipo egoísta y eyaculador precoz que me limitó por 10 años. Siento que tengo anorgasmia por tanto rencor y tristeza. ¿Cómo me recupero de esta sequía y vuelvo a sentir placer? ”Ana María C.
RESPUESTA
Ana, antes que nada: ¡felicidades por salir de ahí! Diez años con alguien que no te dio tu lugar dejan una huella fuerte, pero el cuerpo tiene memoria y puede aprender a gozar de nuevo. Lo que tienes no es un daño permanente, es un bloqueo emocional. Tu cerebro aprendió a “apagarse” para no frustrarse con ese sujeto, y ahora necesitas enseñarle que el placer es seguro. Empieza por ti: no busques a alguien más todavía. Reconcíliate con tu cuerpo, cómprate un buen vibrador (un succionador de clítoris hace milagros) y redescubre qué te gusta sin prisas ni presiones. La anorgasmia secundaria (la incapacidad de alcanzar el orgasmo después de haber tenido orgasmos previamente) suele “curarse” cuando sanas la mente; el placer es como un músculo que dejaste de usar y está entumido. Ten paciencia, busca terapia si sientes que el rencor no te deja soltarte, y verás que, cuando menos lo pienses, ese ‘fuego’ volverá.





