Con tal de salir de la rutina, se me ocurrió hacerle un striptease a mi novio. Me compré lencería bonita, tacones nuevos… bueno, ¡hasta una estola de plumas! Busqué la mejor canción, nada de perreo, según yo era algo más sutil. Me esforcé un buen, ¿y qué recibí? Se burló en mi cara y me dijo que me veía ridícula. Me mandó la autoestima al suelo y ahora siento que hasta el amor se me fue. Qué más se supone que debo hacer cuando he probado todo, desde juguetes sexuales hasta historias picantes, para excitarlo, pero ya no sé si valga la pena seguir intentándolo.
Lo que te hizo tu novio no tiene nombre. Cuando alguien se atreve a mostrar su lado más vulnerable y sexy, lo mínimo que se espera es respeto, no una carcajada. Ese comentario de que te veías “ridícula” habla más de sus inseguridades y su falta de tacto, que de tu baile. El problema aquí no es tu lencería, sino que parece que él tiene la “chispa” apagada y, en lugar de arreglarlo, se desquita contigo. Si ya probaste de todo (juguetes, lencería, iniciativa) y él sigue en ese plan de “ni picho, ni cacho, ni dejo batear”, el problema no eres tú, es él. No te toca hacer nada más para convencerlo; el sexo es de dos y tú ya hiciste tu parte. Antes de comprar otro juguete, piensa si realmente quieres estar con alguien que apaga tu fuego con burlas; te mereces a alguien que babee por ti, no que te haga sentir mal por querer disfrutar de tu pareja.
El otro día, en una nota de esas raras de Face, vi el caso de un chavo al que le picó un mosquito ‘denguiento’ en el mero miembro y tuvo una erección de 20 horas... Ahora vivo con terror a cualquier zancudo. Además del dengue, ¿qué otras cosas pueden hacer que el asunto no baje y cuándo hay que correr al hospital?.
Arturo, parece broma de peli de terror, pero lo que le pasó a ese compa es un caso entre un millón. Esa condición se llama priapismo y es una urgencia médica, no un superpoder. Ocurre cuando la sangre se queda atrapada en el pene y no puede salir; esto puede causar daños permanentes si no se atiende rápido. Además de infecciones raras, esto puede ocurrir por pasarse de dosis con la llamada “pastilla azul”, por el uso de ciertas drogas o, incluso, por golpes en la zona. Si alguna vez tienes una erección que dura más de cuatro horas y ni siquiera sientes placer, sino dolor, deja de buscar remedios caseros y lánzate a urgencias de inmediato. No esperes a que se ‘baje solo’, porque el tejido se puede lastimar por falta de oxígeno; más vale pasar una vergüenza en el hospital, que un problema de por vida con tu herramienta.
Fui al ginecólogo por un chequeo de rutina y resultó que tengo ‘lesiones’ por VPH. Me puse a llorar ahí mismo, porque siento que mi vida sexual se acabó y que me voy a morir de cáncer. Mi novio dice que él no siente nada y que seguro yo lo traje de otro lado. ¿Es el fin de mi salud o tengo esperanza?
Lucía, se entiende tu susto, pero sácate ese miedo de la cabeza. El VPH no es una sentencia de muerte, es el virus más común del mundo. Que tengas lesiones no significa que tengas cáncer, significa que tu cuerpo te avisó a tiempo para que las quites y no pase a mayores. Casi todas las mujeres que se revisan a tiempo salen adelante sin problemas. Lo que dice tu novio es pura falta de información: los hombres suelen ser portadores silenciosos, o sea, lo tienen, pero no se les nota nada. No es momento de buscar culpables, sino de cuidarse juntos. Tener el virus no te quita lo valiosa ni te impide volver a disfrutar de tu sexualidad; solo te pide que seas más responsable con tus chequeos. Hazte tu tratamiento, vacúnate (sí, aunque ya lo tengas, ayuda a que no te den otras cepas) y verás que en unos meses esto será solo un mal recuerdo.